Se firmaron los convenios entre la Universidad Nacional de San Martín y el Servicio Penitenciario Bonaerense. Dentro de una unidad carcelaria funcionará plenamente una universidad, articulada con la primaria y la secundaria.
El viernes 7 de noviembre se firmaron los convenios entre la Universidad Nacional de San Martín y el Servicio Penitenciario Bonaerense, que crean el Centro Universitario del Complejo Penitenciario San Martín. Es el segundo emprendimiento de esta naturaleza en el mundo y el primero en su tipo, que dentro de una unidad carcelaria funcione plenamente una universidad, articulada con la primaria y la secundaria.
En los espacios que fueron cedidos para ser destinados exclusivamente a aulas, biblioteca, salón de actos, sala de informática y oficinas administrativas, de manera que en los mismos tendrán plena vigencia los estatutos universitarios de la UNSAM, en reemplazo de las leyes de ejecución penal.
Si bien otras universidades han ido a las cárceles a llevar educación, sólo se conocen dos (la UBA y ahora la UNSAM) que tienen un espacio donde los alumnos adquieren la condición de estudiantes universitarios y la ejercitan participando de actividades, elecciones de autoridades universitarias, centros de estudiantes, becas, pasantías etc.
La novedad que trae la UNSAM es que se inspira en ideales de integración y no discriminación, en el convencimiento que el derecho a la educación debe ser para todos los seres humanos, sin distinción de ninguna naturaleza, por ello el emprendimiento esta destinado tanto a presos como a guardiacárceles. Todas las actividades educativas y culturales están destinadas a estos dos grupos humanos, que desde siempre y en todos los tiempos históricos se han odiado y temido bajo todas las expresiones de la violencia (la UBA en la Cárcel de Devoto sólo recibe a internos).
Estadísticamente el índice de reincidencia de nuestro país está muy por encima del 30 %, cifra que baja al 2,7 % en el caso de presos que estudiaron cuando cumplieron condenas.

