El equipo de Tite es el máximo candidato a quedarse con la competición de selecciones más importante del continente. En 5 años con este entrenador al mando solo perdió 5 partidos y uno solo oficial contra Bélgica en 2018.
Brasil es el equipo más fuerte de la Copa América 2021 y el candidato a quedarse con el certamen. Este equipo ratifica su poderío en cada presentación, en la eliminatoria al Mundial de Qatar lleva 18 puntos, que no son casualidades, son producto de 6 partidos jugados y 6 victorias, para un rendimiento del ciento por ciento.
Contra Brasil ya cayeron Bolivia (5-0), Perú (2-4), Venezuela (1-0), Uruguay (0-2), Ecuador (2-0) y Paraguay (0-2). Eso solo en la eliminatoria; en la Copa América lleva tres partidos de los cuales gano todos: 3-0 a Venezuela, 4-0 a Perú y ayer le ganó 2-1 a Colombia, lo que demuestra que este equipo brasileño puede ser implacable si le dan ventajas, e incluso si no se les dan, porque tiene individualidades y un juego colectivo muy bien estructurado.

El entrenador Tite se ha caracterizado por tener equipos ordenados y equilibrados. Lo que se puede ver en Brasil es que incluso cuando esta en posición defensiva controla el partido, ya que juega muy bien al espacio con delanteros muy rápidos como son Richarlison, Gabriel Jesús y Neymar. Tiene mucha seguridad en su arco, ya que los tres arqueros son de primer nivel y el que sea titular es una garantía, Alisson, Ederson o Weverton.

Cuando se decide a salir a buscar el partido se pueden ver ratos del famoso «Joga Bonito» que históricamente ha brindado la «Canarinha». La fisonomía del seleccionado brasileño continúa siempre con un visible 4-4-2 cuando le toca defenderse y un 2-3-5 o 4-2-4, dependiendo de las circunstancias, cuando se lanza al ataque. “Trabajamos de dos formas, con dos ideas, con cambios ofensivos. Por eso digo que nos sirve mucho, para desarrollar esas ideas y darle minutos a buena parte del plantel”, agregó el técnico.
Cuando no tiene la pelota, se hace impenetrable con dos líneas de 4 muy duras, donde los delanteros repliegan y se suman al bloque defensivo, por eso juegan Richarlison y Gabriel Jesús que tienen la capacidad para hacer ese desgaste. Marquinhos es el líder en la defensa, el jugador del PSG se hace cargo de ordenar a sus compañeros, su compañero de zaga suele ser el experimentado Thiago Silva o el central del Real Madrid, Eder Militao. Los laterales tienen la orden de pasar al ataque y ser una opción de pase para los mediocampistas, juegue Alex Sandro, Danilo, Renan Lodi o Emerson, la idea es la misma.

Casemiro se hace cargo del mediocampo, ayudando a los jugadores que tiene a los costados que suelen ser Fred, Éverton Ribeiro o Lucas Paquetá. El volante del Real Madrid, es uno de los mejores del mundo y con su temperamento, buen posicionamiento y recuperaciones, es una especie de termómetro del equipo, según donde se pare en la cancha será la actitud que tomará el equipo frente al partido.
Además, el volante central cuenta con la virtud del cabezazo y anticipo ofensivo, así se lo pudo ver marcándole a Colombia en el último minuto para la más reciente victoria de los brasileños, y no es novedad ya lo ha hecho en la seleccion y en el «Merengue».

El único jugador que no participa del sistema defensivo del equipo es Neymar, que tiene libertad, brinda movilidad por todo el frente de ataque, desequilibra, se asocia y define las jugadas. Actualmente, el jugador del París Saint-Germain desempeña el papel de un 10 clásico en la selección, lo que le otorga un mejor panorama y más libertad (hasta 2019 actuó como atacante por izquierda en el esquema brasileño).
Lejos de ser un “invento” de Tite, la posición más retrasada en el campo de Neymar fue, primero, una prueba de Thomas Tuchel y luego una constatación con Mauricio Pochettino, ambos entrenadores del ex-Santos en PSG.

Brasil, dominador absoluto en la eliminatoria, aprovecha esta Copa América para moldear lo que quiere Tite en la Copa del Mundo. También hace sus pruebas, por ejemplo, del primer partido contra Venezuela al segundo, contra Perú, hizo seis modificaciones y varió el módulo táctico del 4-3-3 al 4-4-2. El equipo liderado por Neymar registra 10 partidos seguidos con victorias. La última derrota de Brasil fue en 2019 por 1-0 contra Argentina en un amistoso donde marcó Lionel Messi.
La única preocupación es la falta de roce ante las principales selecciones europeas de cara al Mundial de Qatar, en 2022. Desde la eliminación ante Bélgica, en los cuartos de final de Rusia 2018, Brasil disputó 29 partidos, y 18 de ellos fueron ante combinados sudamericanos. En lo que respecta a la actual competición que se esta disputando en Sudamérica, el objetivo es utilizarla para seguir probando jugadores, aceitando el esquema y la idea de juego anteriormente explicada. Incluso de esta manera, Brasil sigue estando un escalón por encima de la selección Argentina y dos por encima de las demás selecciones.
