Este lunes recrudeció el conflicto gremial entre Aerolíneas Argentinas y los gremios de pilotos, luego de que la empresa estatal suspendiera cuatro vuelos internacionales y haya reubicado a los pasajeros en vuelos de Gol y de Avianca. La misma surge como parte de los reclamos por los aumentos salariales, pero con una estrategia diferente a las manifestaciones realizadas entre agosto y septiembre.
En este contexto, y luego de las reuniones llevadas a cabo el pasado jueves y viernes, tras dos meses sin avances en las negociaciones. En ese encuentro participaron altos funcionarios del área de transporte y de la Jefatura de Gabinete junto a los secretarios generales de los gremios en conflicto.
Sin embargo, la suspensión de cuatro vuelos internacionales de largo alcance hizo resurgir los conflictos, por lo que, desde Aerolíneas Argentinas, hoy conducida por Fabian Lombardo, suspendieron las paritarias por la «provocación irresponsable» de las autoridades del ALPA.
«Esta provocación irresponsable de las autoridades de APLA demuestra que el conflicto salarial es una excusa para las autoridades del gremio -no así para sus afiliados- para dar una batalla política personal. Y en este acto, arrastraron la posibilidad de continuar cualquier tipo de intercambio con los otros gremios a pesar de su voluntad de continuar las conversaciones», detallan en un comunicado.
Y agrega: «La consecuencia de la decisión de APLA de este último fin de semana fue que 2.178 pasajeros que tenían planificado viajar desde y hacia Cancún, Miami, Roma y Madrid no pudieron abordar sus vuelos y debieron ser reubicados con otros itinerarios. Los equipos de la compañía se encuentran realizando todavía hoy un enorme esfuerzo para reacomodar a estos pasajeros en vuelos propios y de otras aerolíneas. Como parte de las acciones paliativas, la compañía tuvo que recurrir a la contratación de vuelos charter de otras empresas».
Por último, desde la compañía de bandera advierten: «Aerolíneas Argentinas lamenta profundamente las consecuencias de esta medida del gremio APLA en los planes de viaje de nuestros pasajeros, que será denunciada ante las autoridades gubernamentales y judiciales por su naturaleza abusiva y su perjuicio económico directo para la compañía».
Lo que le está faltando a Aerolíneas en este momento son pilotos para tripular esos aviones. Es porque desde el 1º de octubre la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) comenzó a focalizar sus medidas de fuerza en el Centro de Formación y Entrenamiento de Pilotos (Cefepra). A diferencia de los paros salvajes que dejaron imágenes de miles de pasajeros varados, en esta oportunidad el reclamo tiene otro foco.
En ese espacio ubicado en el aeropuerto de Ezeiza están los simuladores de vuelo que usan los más de 1.000 pilotos de Aerolíneas para realizar capacitaciones y donde realizar el examen semestral obligatorio para poder tener su licencia habilitada.
Uno de los primeros intentos por paralizar Aerolíneas internamente tuvo que ver con la renuncia de García Lemos como gerente de Operaciones, cargo ocupado por un piloto, sin un gerente en este sector no se pueden realizar vuelos. Lo cierto es que ante esta situación límite desde jefatura de Gabinete contrataron a Guillermo Mirra, lo que llevó a Lemos a retirar su renuncia.
Esto llevó a una nueva estrategia de paralizar los simuladores, primero fueron aisladamente y ahora llevan 10 días de paro, lo que impide la renovación de las licencias a los pilotos. Por lo que este lunes cuatro vuelos fueron reubicados en empresas brasileñas y colombianas, respectivamente.