Los miembros de la Túpac Amaru le piden al presidente de la nación que intervenga activamente en la causa e indulte la condena.
En la Plaza de Mayo continua el acampe de la organización Tupac Amaru luego de que la Corte Suprema de Jujuy reafirmara la pena a Milago Sala a 13 años de prisión por la causa conocida como «Pibes Villeros».
Los militantes sociales pasaron su primera noche frente a las puertas de Casa Rosada, y amenazan con continuar con su plan de lucha por tiempo indeterminado hasta conseguir una respuesta favorable.
Alrededor de unas cuarenta carpas amanecieron hoy en la plaza, y según supo NA, la medida tendrá fin el viernes 23 de diciembre a las 10 de la mañana luego de una conferencia de prensa.
El mandatario ya habló del tema al sostener que la Constitución no le permite indultar a Milagro Sala, y elevó el pedido al gobernador, Gerardo Morales, para que haga uso de sus facultades y conmute la pena.
A su parte, Luis Hernán Paz, abogado de la líder, reveló que Fernández «no está dispuesto a indultarla», y afirmó que Morales la quiere presa. «¿Cuál es el rol de Alberto Fernández en esta democracia? Milagro Sala también es una presa política de él», se preguntó en declaraciones radiales.
«Las declaraciones de Alberto Fernández son una cachetada al movimiento popular. Es una mentira, tiene todas las posibilidades de dictar el indulto porque hay riesgo institucional con la persecución de Morales».
«No hubo comunicación con el Presidente después de lo que dijo porque lo pone en el lugar de los perseguidores de Milagro, no de los que quieren colaborar para que quede en libertad», sentenció Garfagnini.
