El principal interesado en que el actual Procurador General integre la Corte es el peronismo y así poder quedarse con la jefatura de los fiscales.
Una nueva rosca de negociación se abrió en la política de la provincia de Buenos Aires. En este caso en el marco judicial, tras por jubilación del juez Luis Genoud, como miembro de la Corte Suprema bonaerense, que quedará integrada con una compasión inédita de tan solo tres personas.
El gobernador Axel Kicillof deberá negociar los pliegos con la oposición para que puedan aprobarse en el senado bonaerense. Allí se cuela el nombre del procurador General bonaerense, Julio Conte Grand, quien jugará fuerte en esa discusión.
Si bien no lo descartan, desde el sector amarillo ven dificultoso que el propio Conte Grand podría pasar del Ministerio Público Fiscal -donde está desde el 28 de diciembre de 2016- al Máximo Tribunal.
No obstante, el principal interesado en que Conte Gran integre la Corte es el peronismo y así poder quedarse con la jefatura de los fiscales, un resorte clave de poder porque en la provincia rige el sistema acusatorio que deja en manos de los fiscales la instrucción de las causas.
Por su parte, desde el sector del Pro surgieron los nombres de Andrés Soto, juez de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de La Plata. Soto ya había sido promovido años atrás por el exintendente Julio Garro, pero ahora sumaría nuevos consensos.
En rigor, a casi un mes de conocida la renuncia de Genoud, en la oposición empieza caminar la impaciencia por no tener certezas del oficialismo sobre la propuesta de reparto de asientos en el Máximo Tribunal.
