La expresidenta participó del acto junto a su hijo Máximo y dio un emotivo discurso donde recordó a su madre.
Luego de asistir a la jura del gobernador Axel Kicillof en La Plata, Cristina Kirchner se trasladó a la localidad bonaerense de Quilmes para estar presente en la asunción de la intendenta electa Mayra Mendoza, referente de La Cámpora.
La ceremonia comenzó pasadas las 19, casi una hora después del horario en la que estaba prevista. Previo a la jura de Mendoza, los presentes, entre los que se encontraba Máximo Kirchner, entonaron el himno nacional y luego la marcha peronista.
Más tarde, la flamante intendenta asumió el cargo por «Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner, la militancia y el pueblo de Quilmes», y luego les tomó juramento al resto de los funcionarios que la acompañarán en su gestión.
Tras agradecer a familiares, autoridades y a la militancia presente, Mendoza dedicó una palabras a Cristina Kirchner por haber asistido a su asunción. «A pesar del hostigamiento, de la persecución y de la violencia hacia ella, Cristina siguió al lado nuestro. Gracias en nombre de la mayoría del pueblo argentino«, manifestó la funcionaria, que se comprometió a trabajar para «generar fuentes de trabajo y mejorar las condiciones de vida de los quilmeños».
Finalmente, la flamante vicepresidenta tomó la palabra y brindó un breve discurso en el que manifestó su «esperanza» en la gestión de Mendoza. Además, cuestionó al gobierno de Mauricio Macri por haberle hecho terminar su mandato el 9 de diciembre de 2015 y se describió nuevamente como «víctima de una cruel persecución política y mediática».
