La magnitud del resultado obtenido este domingo tomó por sorpresa incluso a los referentes de La Libertad Avanza, que logró imponerse a nivel nacional con más del 40% de los votos y consolidó triunfos resonantes en distritos clave del país. En varias provincias, el margen superó todas las proyecciones previas, alterando las especulaciones que circulaban en la antesala electoral. Hasta hace unos días, se hablaba de que Javier Milei preparaba un anuncio de reestructuración del Gabinete para intentar revertir la imagen de un Gobierno desgastado. Sin embargo, los resultados de las urnas modificaron ese escenario y reordenaron las piezas dentro de la Casa Rosada.
Concluidos los comicios y conocidas las primeras tendencias, la primera figura del oficialismo en salir a hablar fue la secretaria general de la Presidencia y jefa del partido nacional de La Libertad Avanza, Karina Milei. “Estamos muy contentos”, expresó desde la puerta del Hotel Libertador, epicentro del festejo oficialista. A su lado, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, acompañaba el mensaje con una sonrisa, sabiendo que con el recambio legislativo el bloque libertario sumará más de 90 diputados, lo que le permitirá blindar los vetos sin depender de alianzas externas.
El gesto no fue casual. La victoria representó una reivindicación para el espacio que responde directamente a Karina Milei, justo en momentos en que se especulaba con un avance del sector cercano a Santiago Caputo, el principal asesor presidencial, sobre las áreas clave del Gabinete.
“Karina va a salir ganando siempre”, había anticipado uno de sus colaboradores más cercanos el viernes previo a las elecciones. Otro dirigente del círculo chico sostuvo este domingo, ya con los resultados sobre la mesa, que “si ella ya venía fortalecida, ahora va a reclamar una porción mayor de influencia dentro del Gobierno”.
Tras su breve aparición ante la prensa, “El Jefe” —como se la conoce puertas adentro— subió al ascensor del hotel para reunirse con su hermano Javier y con Santiago Caputo. Allí, en una cumbre que ya estaba prevista, se discutió la futura composición del Gabinete y el reparto de poder hacia la segunda etapa del mandato.
El impacto de los votos no solo modificó la composición del Congreso, sino también la correlación de fuerzas dentro del propio Ejecutivo. Todo indica que prevalecerá el statu quo: no habrá cambios drásticos en el esquema de toma de decisiones, aunque cada sector del oficialismo elaboró su propia lectura sobre los motivos del triunfo.
Los dirigentes cercanos a Karina Milei, responsables del armado nacional del partido, consideran que el resultado les da la razón. Según ese espacio, la estrategia de mantener listas propias, sin sellos compartidos con fuerzas provinciales, fue clave para capitalizar el voto. Los principales defensores de esa postura fueron Eduardo “Lule” Menem y Martín Menem, quienes durante la campaña habían rechazado la idea de ampliar las alianzas. “Si no teníamos listas propias en cada provincia, no íbamos a poder polarizar. Lo que se hizo fue decir ‘es esto o el pasado’”, explicó una fuente cercana. “Los gobernadores quisieron quedar en el medio y la gente eligió polarizar. Rompimos el techo de cristal”, agregó.
Las decisiones más controvertidas del armado provinieron justamente de ese sector. En Córdoba y Santa Fe, por ejemplo, se eligieron como cabezas de lista a los poco conocidos Gonzalo Roca y Agustín Pellegrini, figuras de máxima confianza de los dirigentes karinistas Gabriel Bornoroni y Romina Diez. Contra todos los pronósticos, ambos obtuvieron triunfos de más de diez puntos sobre sus rivales. “Nos decían que íbamos a perder por veinte. Pero Lule siempre tuvo la certeza de que ganábamos”, afirmó un integrante del equipo de campaña.
Desde Las Fuerzas del Cielo remarcaron que “el triunfo fue de Karina Milei, Santiago Caputo y Pilar Ramírez”, la coordinadora general de la campaña. Ellos tres conformaron el núcleo que delineó la estrategia discursiva y comunicacional del Presidente. Según colaboradores del asesor, “hace dos meses, el Gobierno parecía sin rumbo, pero Milei volvió a confiar en Caputo y todo cambió”. En su entorno señalaron que la sociedad “castigó el armado territorial y la presencia de ex kirchneristas en las listas” y que “la Mesa de Campaña fue la que ganó a todas luces y diluyó el poder de los Menem”.
Pese al resultado favorable, las diferencias internas siguen sin resolverse. El propio Javier Milei, durante su discurso en el Hotel Libertador, intentó poner paños fríos y elogió a todos los equipos del oficialismo. Aun así, puertas adentro, los Menem y el entorno de Karina Milei sienten que recuperaron protagonismo. Consideran que Martín Menem ya no corre riesgo de ser desplazado de la presidencia de la Cámara de Diputados. “Ahora tiene bajo su órbita a la mayoría de los legisladores que colocó Lule”, celebran. En total, La Libertad Avanza sumó 64 nuevos diputados y 13 senadores, a los que se agregan aliados provinciales provenientes de la UCR y el PRO.
Aunque el triunfo fue un espaldarazo de proporciones, el oficialismo aún necesita de apoyos externos para avanzar con las reformas estructurales que Milei pretende impulsar en la segunda mitad de su gestión. La caída de Provincias Unidas en todo el país dejó debilitados a varios gobernadores que hasta ahora oficiaban como interlocutores. En ese contexto, en la reunión del Hotel Libertador se debatió quién asumirá el diálogo político con las provincias. Por el momento, Guillermo Francos continuará al frente de la Jefatura de Gabinete, tras reunirse el sábado con el Presidente en Olivos para definir su continuidad.
Superada la jornada electoral, parece haberse consolidado una suerte de equilibrio interno dentro del oficialismo. No se esperan grandes cambios en la estructura del poder libertario. En su discurso de cierre, los dos principales referentes territoriales del espacio, Patricia Bullrich en la Ciudad y Diego Santilli en la Provincia, reconocieron la tarea de los tres vértices del llamado Triángulo de Hierro.
En el plano local, Bullrich se atribuye el triunfo en la Ciudad de Buenos Aires, donde superó el 50% de los votos y se posicionó como firme candidata a la Jefatura de Gobierno para 2027. Por su parte, dentro del oficialismo ya se da por hecho que Santilli se consolidó como el principal referente libertario para disputar la gobernación bonaerense en el próximo turno electoral.
Entre los gobernadores aliados, la lectura es similar. Tanto Alfredo Cornejo, desde Cambia Mendoza, como Rogelio Frigerio, del PRO, consideran que sus estructuras partidarias ayudaron a potenciar la marca libertaria. “Todos los puntos que recuperamos fueron también por nuestra colaboración con el ‘Colo’ y en la fiscalización”, aseguró una fuente de ese sector.
