La conducción del PRO bonaerense mantuvo este jueves una reunión clave con los intendentes del partido, en la que expusieron los avances del diálogo con La Libertad Avanza (LLA) y comenzaron a delinear las listas seccionales y municipales. El objetivo principal fue proteger sus distritos ante el intento de los libertarios por tomar el control del armado político.
El encuentro se realizó pasado el mediodía en la sede porteña del PRO, ubicada en la calle Balcarce. Allí, los jefes comunales reclamaron ser quienes definan las listas en sus territorios, no necesariamente para imponer nombres propios, pero sí para garantizar el liderazgo de sus estructuras.
La propuesta de ceder el control total de las 13 intendencias que actualmente comanda el PRO no fue bien recibida. En cambio, estarían dispuestos a que LLA tenga un mayor protagonismo en las demás comunas de la provincia. Según explicaron algunos de los asistentes, esto abriría la puerta para sumar en el corto plazo a intendentes radicales y vecinalistas a la nueva alianza.
La reunión fue encabezada por el presidente del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, y el diputado Diego Santilli, quienes compartieron detalles de las conversaciones que mantienen con el operador libertario Sebastián Pareja. En los últimos días, comenzaron a revisar uno por uno los distritos y secciones electorales.
Los intendentes dejaron en claro que quieren conducir la negociación y preservar su peso territorial. Son conscientes de que LLA, envalentonada por el resultado en la Ciudad de Buenos Aires, avanza con fuerza. Según trascendió, Karina Milei, principal estratega libertaria, buscaría imponer el sello violeta incluso en municipios donde el PRO tiene larga trayectoria. Esta idea genera resistencia, sobre todo porque muchos de los postulantes libertarios en distritos clave carecen de estructura o reconocimiento local.
Ante esta situación, los jefes comunales advirtieron que LLA deberá negociar con firmeza si pretende avanzar. Reconocen, sin embargo, que el rumbo del acuerdo está más alineado con los intereses del PRO que con la propuesta inicial del Gobierno nacional, que pretendía sumar a los intendentes directamente a su espacio. El foco está puesto en evitar que los 13 municipios gobernados por el PRO terminen teñidos de violeta. Además, señalaron que en muchos concejos deliberantes los bloques de LLA suelen votar en contra de los proyectos impulsados por los macristas, incluso cuando afectan la gestión local.
Esa postura es sostenida desde hace tiempo por el sector referenciado en Mauricio Macri y en el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. El llamado jorgemacrismo tiene presencia en Vicente López con Soledad Martínez, Junín con Pablo Petrecca, 9 de Julio con María José Gentile y Pergamino con Javier Martínez. Nunca rechazaron el acercamiento con LLA, pero desde el inicio exigieron condiciones claras. Su objetivo: construir un gran frente opositor al kirchnerismo.
En paralelo, otro grupo de intendentes viene trabajando desde hace tiempo para sellar el acuerdo. Lo lidera el jefe comunal de General Pueyrredón, Guillermo Montenegro, y lo integran, entre otros, Lisandro Matzkin (Coronel Pringles), Diego Reyes (Puán), Jorge Etcheverry (Lobos), Ramón Lanús (San Isidro), Sebastián Abella (Campana), Marcelo Matzkin (Zárate), Juan Ibarguren (Pinamar) y Fernando Bouvier (Arrecifes).
En Vicente López, Soledad Martínez buscará armar la lista del acuerdo con LLA
Desde el espacio de Karina Milei anticipan que los primeros lugares en las listas quedarán bajo control de una mesa política cercana a la Casa Rosada, sin importar si el candidato del PRO tiene mejor intención de voto que el libertario. En varias regiones ya asumen que, aunque no estén del todo de acuerdo, “esa va a ser la lógica que se imponga antes del 19 de julio, cuando cierre el plazo de presentación de listas”.
A pesar de las tensiones, todo indica que el nuevo frente electoral llevará un nombre que sintetice las identidades de ambas fuerzas. Esta semana, Ritondo señaló que “resta definir cómo se implementará la alianza”. Algunos creen que podría replicarse el esquema de Chaco, donde la marca radical fue acompañada por un “+ La Libertad Avanza”, como estrategia meramente electoral. Ya está claro que en octubre LLA competirá en soledad, con su tradicional boleta violeta.
