Los médicos que atienden a la reina están «preocupados» por su estado de salud y recomendaron que quede bajo supervisión médica.
La reina Isabel II, de 96 años, está «bajo supervisión médica» en el castillo de Balmoral, Escocia, luego de que los médicos hayan determinado un control producto de su «preocupante» estado de salud, comunicó el Palacio de Buckingham. Sin embargo, apuntaron que está «cómoda» con la atención.
El príncipe heredero, Carlos, junto con su esposa Camila y su hijo, el príncipe Guillermo, se encuentran junto a la monarca para acompañarla en este momento. La princesa Ana, la única hija de Isabel II, y sus hermanos Andrés y Eduardo también se encuentran en el castillo escocés -arribaron hace pocos minutos-.
La soberana, que lleva 70 años en el trono, preocupa a los británicos por su estado de salud. Por eso, en los últimos días, recibió la visita del ex primer ministro, Boris Johnson, y a su sucesora en el cargo, Liz Truss, en su residencia de verano en Escocia y no en el Palacio de Londres, donde lo hizo siempre.

«Todo el Reino Unido está profundamente preocupado» por las noticias sobre el estado de la reina, dijo Truss. «Mis pensamientos -y los de todos en el Reino Unido- están con su majestad la reina y su familia», añadió.
Hace pocos meses, los británicos celebraron durante cuatro días a inicios de junio el Jubileo de Platino de la reina, quien en esa ocasión apareció solo tres veces en el balcón del Palacio de Buckingham. Pero, visiblemente, se la observó con buen ánimo y bienestar.
«Hay un grado de seriedad que no habíamos visto antes, el hecho mismo de que el comunicado se haya emitido cuando el palacio es tan reticente a hacer cualquier comentario sobre la salud de la Reina», señaló Jonny Dymond, corresponsal real de la BBC, en Radio 4. «Todo ello indica un claro grado de preocupación».
