El delantero uruguayo de Huracán dio su explicación a pesar de que no tuvo un paso por el club. Además, la historia del futbolista que es reconocido por su particular bigote.
Matías Cóccaro fue el hombre que nubló la noche de Boca en la Bombonera. Gracias a su gol a los 69 minutos, Huracán volvió a ganar en ese estadio después de 12 años y sigue trepando en la Copa de la Liga. Sin embargo, después de haber convertido, el uruguayo le pidió disculpas a la hinchada xeneize sin haber pasado por la institución. ¿Por qué? El propio jugador dio su explicación.
“Le pedí disculpas a la gente de Boca, porque es un club con el que me siento identificado. Es un club en el que jugaron muchos uruguayos que marcaron mi manera de jugar. El Tanque (por Santiago Silva) y Manteca son ídolos para mí. Y haber pisado acá… Yo tengo respeto hacia ellos y también por cada club en el que ellos jugaron” explicó el delantero del «Globo».
El jugador de 24 años, nacido en el pueblo de Pirarajá, es reconocido por utilizar un particular bigote al estilo Freddie Mercury y El Zorro. De hecho, hasta por su forma de jugar, el apodo de la serie protagonizada por Guy Williams le calzó muy bien en su arribo al «Globo», donde cada vez que hace un gol se cuelga del alambrado como sus compatriotas. “No lo hice ahora porque tenía miedo que me sacaran una tarjeta”, sostuvo ayer.
El yorugua llegó a Parque Patricios hace un puñado de meses, y firmó un contrato hasta julio de 2022 desde Montevideo City Torque. “En lo personal, buscaba una liga más competitiva que la uruguaya. Yo quería tener una revancha en la Argentina, creo que esta es mi revancha. En ese momento no supe aprovechar la oportunidad, era muy joven, capaz que cometí muchos errores, ahora estoy mucho más maduro y trataré de aprovechar esta oportunidad de Huracán al máximo”.
En cuanto a su carrera deportiva, antes de debutar en Lavalleja, se fue de su pueblo con 14 años para continuar los estudios. Así pasó a vivir a la ciudad de Minas, donde trabajó en una leñería y repartiendo heladeras. Hay un detalle que marca su idiosincrasia: Cóccaro tiene representante pero sin ningún tipo de contrato. “En el fútbol muy poca gente le da valor a la palabra, ese es mi contrato, como un apretón de manos”.
Tras jugar en la primera de Lavalleja Fútbol Club desde los 15 años, viajó a Montevideo para ser parte de la Selección uruguaya sub 20 en el 2016, donde coincidió con Rodrigo Bentancur y Nico de la Cruz. Luego recaló en el equipo juvenil de Cagliari de Italia, pasó por Mouscron de Bélgica y regresó a Sudamérica para incorporarse a Atlético Tucumán. En 2018 regresó a Uruguay, fichando por Rampla Juniors, luego Villa Teresa y en el 2019 llegó a Torque.
Se muestra trasparente. Por eso se anima a contar lo que le dijo su compañero Patricio Toranzo, en el entretiempo, que fue determinante para que pudiese convertir: “Que le comiera la espalda a Marcos Rojo porque Izquierdoz (Carlos) no estaba cerrando. Y en la pelota parada que estuviera atento a eso también porque así iba a sacar ventaja. Por eso lo señalé a él después de marcar”.

