El presidente reelecto del partido destacó la amplitud del triunfo, defendió a Lucas Ghi y llamó a la unidad frente al Gobierno nacional en un escenario de fuerte disputa con el sabbatellismo.
Claudio Román logró la reelección al frente del Partido Justicialista de Morón con un triunfo amplio sobre la lista encabezada por Paula Majdanski y consolidó el liderazgo del sector alineado con el intendente Lucas Ghi en la estructura partidaria local.
El resultado dejó expuesta la interna entre el espacio del jefe comunal y el sector que responde a Martín Sabbatella. La lista oficialista alcanzó cerca del 70% de los votos y la oposición logró representación por la minoría. La participación rondó el 15% del padrón, en niveles habituales para este tipo de elecciones.
Tras la victoria, Román habló en exclusivo con Urbana BA y admitió que el resultado superó las expectativas iniciales. “Esperábamos un resultado victorioso pero no con tanta diferencia como lo hemos obtenido”, señaló. El dirigente atribuyó el desempeño electoral al trabajo territorial de su espacio y afirmó: “Eso es el resultado de un grupo hermoso de compañeros que estuvimos 15 días recorriendo el distrito buscando afiliado y diciendo cual era la propuesta que tenía la lista 2”.
El dirigente ratificó su alineamiento con la conducción política del oficialismo bonaerense y destacó el rol del intendente. “Nosotros somos parte, junto con el intendente Lucas Ghi, de un proyecto maravilloso que encarna Axel Kicllod. Y lo que hizo Lucas fue darnos la confianza de armar una lista netamente peronista”, expresó.
En ese marco, Román puso el foco en la interna y lanzó una advertencia directa sobre el impacto del conflicto dentro del propio espacio. Al referirse a la consigna que planteó durante la jornada electoral, explicó: “Yo a veces lo veo a Lucas y lo veo a Axel y tienen un problema muy parecido: el problema no es la oposición sino que es el fuego amigo. Y hay que cuidar al intendente de los ataques fundamentalistas que tienen algunos compañeros”.
El mensaje incluyó una respuesta a los sectores que impulsan el regreso de Sabbatella. “Eso de #MartínVuelve no pasa nada, tiene todo el derecho a ser elegido. El tema es que nadie puede volver del ridículo. El enemigo no está entre nosotros. El enemigo son las políticas de hambre y entrega que tiene el Gobierno nacional. Hay que juntarse para combatir a ese enemigo y no meternos palos en las ruedas entre nosotros”, afirmó.
En paralelo, el reelecto titular del PJ local buscó tender puentes con la lista opositora y planteó un escenario de convivencia interna dentro del partido. “Convocamos a la otra lista que sacó la minoría a construir un partido que esté al servicio del pueblo”, sostuvo.
El triunfo fortaleció al espacio de Ghi dentro del peronismo de Morón y dejó una conducción partidaria con presencia de ambos sectores. La disputa interna quedó abierta y proyectó su impacto sobre el escenario electoral del distrito en los próximos años, en medio de un contexto nacional que el oficialismo local identificó como adverso.
