El club de la Primera D busca darle más espacio a la lucha contra la violencia de género. "Resignificamos el club como un comunicador social". Ezequiel Rodríguez, el dirigente que diseñó los modelos.
En 2017 se contabilizaron 292 femicidios en toda la Argentina, cifra que se traduce en una mujer asesinada cada 30 horas. Ese fue el informe de fin de año que publicó el Defensor de Pueblo, a través del Observatorio de Femicidios.
Estos números crudos forman parte de la triste realidad. La violencia de género es moneda corriente en la calle, en los hogares, en el mundo del espectáculo y también en el deporte.
El caso más reciente lo protagonizó el futbolista Fernando Tobio, de Rosario Central: en estado de ebriedad empujó a una mujer en un bar. El club lo multó y decidió brindar charlas a los chicos de las inferiores para prevenir e informar sobre la violencia de género.
Pero hay un club que dio un simbólico paso adelante. Casi en silencio, Central Ballester presentó dos nuevas camisetas alternativas con los logos de "Ni Una Menos". De hecho cambió sus típicos colores, azul y amarillo, por el violeta que representa a la causa.
Ezequiel Rodríguez, dirigente del club de la Primera D, le contó a este medio cómo arrancó esta iniciativa: "Nosotros estamos en la cuenca del Río Reconquista. Muchos hinchas de Central Ballester viven de ir al CEAMSE. La violencia está en todos los estratos, y la violencia de género es mucho más aguda que en otro territorio".
Y agregó: "Todos somos padres, hermanos, hijos. Hay casos emblemáticos de violencia de género que repercutieron mucho en los medios, y son de San Martín. Como por ejemplo el asesinato de Melina Romero".

