En una jornada cargada de discusiones en el Concejo Deliberante de San Isidro, Celia Sarmiento, presidenta del Bloque Unión por la Patria, destacó el trabajo de su espacio para frenar las medidas impulsadas por el Ejecutivo municipal. «El expediente que llegó del Ejecutivo pretendía cargar en marzo la inflación desde septiembre, incluyendo el aumento de enero. Ellos, que son parte del gobierno nacional, aseguran que no van a subir las cargas impositivas», afirmó.
Sarmiento también enfatizó el rechazo a la propuesta de validar los decretos con los aumentos aplicados durante el año: «¿Por qué habríamos de refrendar esos decretos, si no validamos los aumentos de más del 200% desde diciembre de 2023?». En respuesta a estas iniciativas, el bloque presentó una propuesta para beneficiar a los contribuyentes. «Propusimos que así como el que pueda pagar por adelantado obtenga un descuento del 10%, aquel que no cuente con la posibilidad económica de hacerlo, pero si hace el esfuerzo de estar al día, cuando llegue al último bimestre vea en su factura una bonificación de casi el 45%».
Con una mirada crítica hacia la gestión del Ejecutivo, Sarmiento reafirmó su compromiso con los vecinos: «Hay siempre una vocación de ponerle límites al Ejecutivo y buscar beneficio para los vecinos. Somos responsables frente a quienes están y viven en San Isidro».
Un presupuesto cuestionado por su falta de transparencia
En cuanto al tratamiento del presupuesto municipal para 2025, el bloque que lidera Sarmiento votó en contra. La concejala fue clara: «Votar a favor de un presupuesto significa votar a favor de un plan de gobierno. Y obviamente no estamos a favor de un plan que consideramos absolutamente elitista, excluyente, exclusivo y que propone aumentar el asistencialismo y la dependencia de la caridad».
Para Sarmiento, la planificación enviada desde el Ejecutivo está plagada de inconsistencias y falta de claridad. «La planificación que envió el Ejecutivo fue la más opaca y complicada que vi desde que soy concejal. Nunca fue tan difícil encontrar los datos de lo que va a gastar cada área», denunció. Además, cuestionó la desconexión de los funcionarios con el distrito: «Es un presupuesto realizado por funcionarios que no conocen el distrito, que no conocen las necesidades de los barrios. Ellos le siguen llamando como en el siglo pasado ‘barrios de emergencia’ a lo que ya desde hace mucho son denominados ‘barrios populares’. No conocen los nombres de los barrios».
Otro punto que generó críticas fue la impronta de «gerenciar» obligaciones del Estado a través de ONGs, lo que Sarmiento calificó como un mecanismo que permite «la triangulación de responsabilidades». Asimismo, señaló la presencia de áreas con sueldos altos y sin funciones claras: «Tiene áreas inventadas, por ejemplo, con más de 700 millones de pesos para tres personas y sin tareas detalladas».
Finalmente, Sarmiento enumeró las áreas más afectadas por el presupuesto: «Baja del presupuesto en Salud, baja del presupuesto para la atención de mujeres víctimas de violencia, anulación del presupuesto para el área de discapacidad, eliminación de las partidas asignadas a personas en situación de vulnerabilidad habitacional. Pero con una Secretaría de Innovación que no innovó nada».
Concluyó cuestionando la relación del Ejecutivo con la oposición y su alineamiento político: «Para ser generosa, afirmo que en este presupuesto vemos al menos un manejo discrecional de la verdad, para no decir que es una clara mentira o dibujo. Imposible votar de manera favorable el presupuesto del intendente favorito de Patricia Bullrich, que piensa en consonancia con todo el gobierno nacional y que niega los aportes que continuamente la provincia de Buenos Aires y el gobernador Kicillof hacen al municipio, sin importar de qué signo sea».


