La candidata a concejal de Convocación fue elegida por los afiliados para encabezar la lista en San Isidro. Por primera vez en la provincia de Buenos Aires, habrá una PASO en el vecinalismo, donde enfrentará a Carlos Castellano. Describió qué pide el electorado local, se definió como parte de un espacio plural, y redefinió la agenda del feminismo en el distrito.
Catalina Riganti aún no cumplió 30 años y encabezará la lista de Convocación por San Isidro elegida por un voto interno de los afiliados para confeccionar la boleta que participará en las PASO. Buscará su reelección y aggiornar la agenda del vecinalismo, que en el distrito tendrá la primera interna en la historia de toda la provincia de Buenos Aires.
Falta muy poco para las elecciones y vos encabezas una lista del vecinalismo más puro.
Totalmente. Somos el vecinalismo puro y duro. Fui elegida por el voto de los afiliados. Tenemos un sistema que se llama VUT, Voto Único Transferible, donde los afiliados eligen a sus candidatos ideales y cómo quieren que los representemos dentro del Concejo Deliberante. Es un sistema por internet, donde se vota durante una semana y se ordenan candidatos. Este año fue la elección donde más personas participaron. Votaron más de 1.300 afiliados, de los 3 mil que tenemos, y muestra qué pide la mayoría.
Ya son 12 años de vecinalismo en el Concejo Deliberante.
No nos vieron venir. Primero entró Marcos Hilding Ohlsson en el 2009. Después se sumó Manuel Abella en 2013. Y fuimos creciendo gradualmente, llegamos a 3 concejales, y después a 4, hasta llegar al interbloque actual de 7. Somos la primera minoría dentro del Concejo Deliberante, y una fuerza pura del vecinalismo, que no representa a nadie a nivel nacional o provincial. Hoy hay 11 concejales que responden al possismo y 6 del peronismo. Eso marca como los vecinos eligen una fuerza alternativa.
¿Por qué volves a pedir este año el voto para el vecinalismo? La gente está acostumbrada a votar la lista sábado o a acompañar la propuesta de Posse.
El vecinalismo marca votar por tu barrio. Y no votar al menos malo, sino buscar una alternativa real que mejore rápido la calidad de vida de tu barrio y tus vecinos. La gente puede pensar en el presidente o el gobernador, pero al final del día el que te arregla la vereda es el intendente. Nuestro voto marca el interés genuino del vecino de poner temas en agenda y de no confundirse con la política nacional y provincial.
¿La gente los elige para establecer un control? ¿Qué les pide el voto?
Totalmente. Se pide control de la gestión, mirar con lupa los gastos del municipio, revisar los presupuestos, presentar proyectos alternativos, y marcar agenda. La sustentabilidad del Municipio puede ser mejor. Los 16 barrios populares que existen deberían estar urbanizados. El vecino busca en nosotros una voz, que quizás no encuentra en partidos nacionales. Es un vecino que no se conforma. El vecino que nos elige, nos exige, porque es un voto muy dirigido y consciente. Cortar la última boleta es un acto totalmente revolucionario. Nos eligen y están encima nuestro para ver qué hacemos, nos piden que rindamos cuentas, que contemos lo que pasa en el Concejo Deliberante y tengamos transparencia.
¿Es un partido plural? Uno ve una adscripción de todos los integrantes de Convocación al momento político de Juntos.
Somos plurales. La línea política no es nuestra sino que es una tendencia de nuestros votantes, que a nivel nacional o provincial quieren un cambio que a nivel municipal nunca llegó, y entonces deciden cortar nuestra boleta. El 70% de nuestro voto es de Juntos por el Cambio y Convocación, pero por suerte hay diversidad con gente que vota también al Frente de Todos y a la izquierda. Por suerte este año hay más diversidad, porque la gente elige el voto a conciencia. Hay mucho collage. Es un voto muy estudiado, dirigido, sentido, y que se toma el trabajo de conocernos y votarnos.
¿Cómo te llevas con la agenda feminista y lo que se discute hoy?
Ser mujer y joven en política es complicado. Ni bien entré al Concejo Deliberante lo primero que me preguntó un concejal de otro partido fue si mi novio me dejó hacerme un arito en la nariz. Hoy presido la Comisión de Desarrollo Humano y Género, que también incluye Niñez, Adolescencia, Tercera Edad y Familia…
Demasiado…
Justamente. Es demasiado. Por suerte hay una ola de mejoras, avances y cambios. Pero también estamos en una situación de péndulo, donde estuvimos mucho tiempo en una esquina, y cuando se soltó el péndulo se fue con mucha fuerza al extremo contrario. Deberíamos buscar un equilibrio, y basándonos en la educación, para que ni siquiera tengamos que hablar de agenda feminista sino de una agenda que permita avanzar en todos los derechos.
¿Se ponen de acuerdo con proyectos de género que vengan del peronismo o de La Cámpora?
Sí, por supuesto, sobre todo cuando se trata de derechos para la mujer, los niños, personas con discapacidad. La agenda de género es transversal y abarca todo. La perspectiva de género no es solamente un pañuelo de un color o de otro, sino también pensar integradamente la ciudad, donde personas con cochecitos puedan transitar bien, que esté iluminado, con jardines maternales en los barrios populares para que las mujeres no tengan que atravesar todo el distrito y los padres también puedan ser parte de eso. Hay que pensar la ciudad con perspectiva de género que favorezca a todos.
Es la primera vez que ustedes van a dirimir la lista final en las PASO. Hay una lista encabezada por Carlos Castellano.
De hecho, es la primer PASO vecinalista de la provincia de Buenos Aires. Nos llaman de otros partidos vecinales y no entienden cómo lo hicimos. Con el equipo de Carlos nos llevamos muy bien y tenemos muy buen vínculo, pero también queríamos mantener el mandato de nuestros afiliados de decidir cómo ordenan nuestra lista. Después que el ciudadano de San Isidro elija y tendremos que mezclar las listas.

