Desde su chacra en Exacltación de la Cruz, la ex diputada nacional viene cosechando encuentros con las principales figuras de la coalición opositora, rememorando lo que fue su actuación en la conformación y triunfo de Cambiemos en 2015.
La ex diputada nacional, Elisa Carrió, comienza a revivir la experiencia de ser una pieza clave en el armado de la principal coalición política opositora al PJ/Kirchnerismo.
Está claro que la base de votos más importantes para el Frente de Todos, pero sobre todo para el kirchnerismo, está en la provincia de Buenos Aires. Más aún en el Conurbano.
De allí que Carrió, que pasó de representar al Chaco y luego a la Ciudad de Buenos Aires, tenga prácticamente decidido incursionar políticamente en territorio bonaerense. Su cambio de domicilio y de vivienda permanente en su chacra de Exaltación de la Cruz hace un par de años, habría sido un incipiente dato que hoy cobra más relevancia.
La «batalla» electoral legislativa sería un paso clave pensando en 2023. Así, Carrió comenzó desde hace unos meses, y en estos últimos días nuevamente, a insistir en que «si es necesario yo voy a jugar y a poner el cuerpo».
Les comparto la entrevista de hoy https://t.co/tg4kH77rHQ
— Elisa Lilita Carrió (@elisacarrio) May 17, 2021
Parada más en el sector de los «dialoguistas» o de las «palomas», empezó a diagramar el escenario con María Eugenia Vidal, Horacio Rodríguez Larreta, Diego Santilli y sus laderos Maricel Etchecoin y Maximiliano Ferraro.
Además, según constata el diario La Nación, esta semana ampliaría su ronda de encuentros y recibiría al nuevo titular del radicalismo bonaerense, Maximiliano Abad.
Así, empieza a diagramar con más certezas a los dirigentes que ve con proyección en la Provincia para hacer pie en las elecciones de este año y, en principio, poder arrebatarle nuevamente el sillón de Dardo Rocha al peronismo y, de paso, que esa cantidad de votos sirvan para una eventual presidencia de Horacio Rodríguez Larreta.
