La presidenta de Abuelas le respondió al premier italiano, quien el fin de semana calificó, de forma sarcástica e hiriente, de “bellas jornadas” a los denominados “vuelos de la muerte” que se realizaron durante la dictadura militar argentina.
La titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, consideró que fue “un agravio al pueblo argentino” los comentarios del premier italiano Silvio Berlusconi, en referencia a “los vuelos de la muerte” que se llevaron a cabo durante la dictadura militar que azotó a Argentina entre 1976 y 1983.
Las palabras textuales del Presidente del Consejo de Ministros de Italia fueron: “Eran bellas jornadas, los hacían descender (a los detenidos) de los aéreos”. Luego, exhibió sus típicas risas irónicas. Fue en el marco de un discurso que el político europeo, de 72 años, dio el fin de semana en Cagliari (capital de la Isla Cerdeña), antes de la celebrarse las elecciones regionales. Tanto la prensa italiana como la argentina no saben ni entienden la razón de sus dichos.
A través de estos “vuelos de la muertes”, llevados por las Fuerzas Armadas y avalados por el gobierno de facto, miles de detenidos (desparecidos) eran arrojados –vivos y drogados- al mar desde aviones.
Carlotto, una de las pioneras nacional en el tema de defensa de los derechos humanos, calificó de “hombre payasesco” a Berlusconi, quien está involucrado en varios delitos de corrupción cuando desempeñaba el mismo cargo en mandatos anteriores. Además, manifestó que sus dichos “nos han herido en lo más íntimo”. Y recordó cuando días atrás, este mismo personaje, llamó “bronceado” al presidente estadounidense Barack Obama.
"Nosotros tomamos estas palabras con muchísima indignación por la persona que lo dice, que representa a un queridísimo país amigo que ha abierto sus brazos y ha contenido nuestra demanda, refugiando a los argentinos", manifestó Carlotto por TN.
LAS MEDIDAS QUE SE TOMARÁN
La líder de esta organización no gubernamental de derechos humanos afirmó que enviarán una carta firmada por tres abuelas de la asociación a la embajada italiana y que discutirán con el secretario de Derechos Humanos, Eduardo Luis Duhalde, acerca de los pasos a seguir y para enterarse de las medidas que adoptará el gobierno nacional.
Por último, la Cancillería argentina citó al embajador de Italia, Stefano Ronca, para manifestarle la “profunda preocupación y maletar” del Gobierno argentino por los dichos de Berlusconi. El diplomático europeo les respondió que “está tratando de verificar los dichos (del premier), y se comprometió a informar su postura a la brevedad”, según comunicó la Cancillería.
