El triunfo del equipo venezolano ante Bragantino cambió el panorama y favorece al Millonario tras su empate en Bolivia.
River inició su participación en la Copa Sudamericana con un empate frente a Blooming en Santa Cruz de la Sierra, un resultado que en principio generaba preocupación pensando en la pelea por el primer puesto del Grupo H.
Sin embargo, el escenario cambió rápidamente. En Venezuela, Carabobo dio la sorpresa al vencer 1-0 a Red Bull Bragantino con un gol tempranero de Ezequiel Neira y se ubicó como líder tras la primera fecha.
Este resultado termina beneficiando al conjunto de Núñez por un motivo clave: el equipo brasileño aparecía como el segundo rival más fuerte del grupo y el principal competidor por la clasificación directa a octavos.
Con la derrota de Bragantino, River quedó mejor posicionado pese al empate en Bolivia y ahora depende de sí mismo. Si logra imponerse ante Carabobo en el Monumental, puede quedar en lo más alto de la tabla.
Así, lo que parecía un arranque complicad toma otro valor: el traspié del conjunto brasileño equilibró el grupo para el equipo de Eduardo Coudet.
