El ministro de Economía mantuvo una reunión con la cúpula industrial. No hubo anuncios concretos, pero el Gobierno insistió con la reducción de la carga tributaria y reclamó que gobernadores y municipios acompañen la política nacional.
El ministro de Economía, Luis Caputo, encabezó este martes una reunión con las principales autoridades de la Unión Industrial Argentina en medio de los reclamos del sector fabril por la presión impositiva, el costo financiero y la falta de medidas para apuntalar la actividad.
Del encuentro también participó el secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, mientras que la delegación empresaria estuvo liderada por el titular de la UIA, Martín Rappallini. La reunión se extendió durante más de una hora y no dejó anuncios oficiales, pese a las expectativas que existían en el sector industrial.
Tras el encuentro, Caputo publicó un mensaje en redes sociales donde destacó el tono de la conversación. “Mantuvimos una reunión muy productiva junto al secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, el presidente de la UIA, Martín Rappallini, y autoridades de la entidad”, afirmó.
El ministro explicó además que dialogaron “sobre la necesidad de seguir desarrollando el mercado de capitales para reducir el costo financiero de las empresas y también sobre la continuidad del proceso de reducción de impuestos nacionales para mejorar la competitividad de los bienes transables”.
Uno de los puntos centrales pasó por el reclamo oficial para que las provincias y municipios acompañen la estrategia económica de la Casa Rosada. El Gobierno volvió a poner el foco sobre los tributos provinciales y las tasas municipales como parte del denominado “costo argentino”.
“Coincidimos también en la importancia de que provincias y municipios acompañen el esfuerzo de Nación bajando impuestos y tasas, que son la carga mayor en la cadena productiva, y seguir reduciendo así el costo argentino”, sostuvo Caputo.
La reunión se produjo después de varios meses de tensión entre la administración de Javier Milei y algunos referentes industriales. En la UIA esperaban alguna señal concreta vinculada a la reducción impositiva o a incentivos para la inversión. Sin embargo, Economía evitó avanzar con anuncios en un contexto marcado por la caída de la recaudación y la necesidad oficial de sostener el superávit fiscal.
En el encuentro también apareció la discusión sobre herramientas de financiamiento para empresas. El Gobierno impulsa la creación de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), un esquema que buscará fortalecer el mercado de capitales mediante cuentas empresarias destinadas a cubrir indemnizaciones. La iniciativa genera dudas dentro del sector privado por su posible impacto fiscal y por el mecanismo de financiamiento previsto.
Antes de la reunión, Rappallini había planteado la necesidad de crear un régimen de incentivo para compañías medianas que no ingresan dentro de la categoría pyme, pero tampoco acceden a beneficios reservados para grandes inversiones. Ese tema no apareció entre los puntos comunicados oficialmente por el Palacio de Hacienda.
Por parte de la UIA también participaron representantes de compañías industriales y sectores fabriles. Entre ellos estuvieron directivos de Techint, Stellantis, Ledesma y la Federación de la Industria Textil. Al retirarse del Ministerio de Economía evitaron hacer declaraciones públicas, aunque dejaron trascender conformidad con el tono de la reunión.
