El ministro de Economía recibió a tributaristas y aceptó revisar puntos sensibles de la Ley de Inocencia Fiscal. El Gobierno evalúa impulsar modificaciones legales para dar mayores garantías a quienes ingresen dólares no declarados al sistema formal. También extendió hasta fines de julio los vencimientos del Impuesto a las Ganancias.
Luis Caputo abrió una instancia de negociación con contadores y especialistas tributarios para intentar reforzar la confianza sobre el nuevo Régimen Simplificado de Ganancias (RSG), una de las herramientas centrales que el Gobierno diseñó para captar los llamados “dólares del colchón”.
El encuentro se realizó en el Palacio de Hacienda y contó también con la presencia del titular de ARCA, Andrés Vázquez, y de la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal Murphy. Allí, los profesionales plantearon dudas sobre distintos aspectos de la Ley de Inocencia Fiscal y reclamaron mayor seguridad jurídica para los contribuyentes.
Tras la reunión, Caputo destacó el resultado del intercambio. “Excelente reunión con el grupo de contadores, que nos explicaron en detalle sus sugerencias con respecto a la ley de inocencia fiscal. Hubo consenso en que si implementamos esas modificaciones, habrá muchas más adhesiones al nuevo régimen”, escribió el ministro en la red social X.
Uno de los temas centrales pasó por las condiciones de exclusión del esquema simplificado. Los especialistas cuestionaron el criterio de “discrepancia significativa” que contempla la normativa. La ley establece un tope del 15% entre los ingresos declarados por el contribuyente y los valores estimados por el fisco. También fija un límite económico de hasta $100 millones.
Para los tributaristas, esa redacción deja márgenes amplios para futuras interpretaciones de ARCA. Sonia Becherman, una de las participantes de la reunión, explicó que el objetivo consistió en revisar artículos que hoy generan incertidumbre entre quienes evalúan ingresar al régimen.
“En lo relacionado con las diferencias significativas, ese 15% te puede dejar afuera, pero en montos de impuestos pequeños esa diferencia es significativa. En algunos casos 1 peso de diferencia es un 100%”, sostuvo.
Los contadores además advirtieron sobre el riesgo que implica recibir una factura apócrifa sin conocimiento del contribuyente. Según la legislación actual, esa situación puede derivar en la pérdida de beneficios fiscales previstos por el régimen.
Otro de los puntos debatidos pasó por el alcance del concepto de ingresos. Los especialistas pidieron precisiones sobre si ARCA incluirá herencias, donaciones u otros ingresos extraordinarios dentro del límite de $1.000 millones previsto para acceder al sistema simplificado.
En paralelo, el Gobierno comenzó a analizar modificaciones legales para fortalecer el esquema y ofrecer mayores garantías frente a un eventual cambio político en 2027. Parte de los tributaristas transmitió preocupación por la estabilidad futura del régimen y reclamó reglas más firmes para quienes exterioricen fondos no declarados.
Según trascendió del encuentro, varios cambios requerirán tratamiento legislativo. La intención oficial apunta a enviar ajustes al Congreso para consolidar jurídicamente algunos aspectos que hoy dependen de decretos o resoluciones administrativas.
Caputo además anunció una prórroga para los vencimientos del Impuesto a las Ganancias. “También nos comprometimos a prorrogar los vencimientos para fin de julio”, comunicó el ministro.
La decisión buscó ganar tiempo para avanzar con posibles cambios normativos y mejorar el nivel de adhesión al régimen. Hasta el momento, unas 80.000 personas optaron por el nuevo esquema. Sin embargo, dentro del sector tributario relativizaron ese número. Explicaron que muchos contribuyentes todavía no presentaron sus declaraciones juradas y podrían regresar al sistema general.
El Gobierno apuesta fuerte a que los dólares fuera del circuito formal impulsen la actividad económica. Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional, los argentinos conservan cerca de USD 170.000 millones fuera del sistema. Caputo considera que parte de esos fondos puede acelerar la recuperación económica y dinamizar el consumo y la inversión.
