A diferencia de las PASO, la estrategia del oficialismo cambio rotundamente: la campaña del sí es protagonizada por más recorridas en los barrios y menos actos públicos.
La dura derrota del Frente de Todos en las PASO no sólo trajo modificaciones en los gabinetes nacionales y provinciales sino también significativos cambios en cómo está encarando la campaña electoral para mejorar su performance el 14 de noviembre, sobre todo en la madre de todas las batallas.
Con la incorporación del catalán Antoni Rubi, se dejó de lado el superficial lema “la vida que queremos” para pasar a la campaña del “sí”. En paralelo a lo discursivo, el español que supo asesorar a Cristina Kirchner y Sergio Massa y ahora asesora a Alberto Fernández, dio cuenta de algo que admiten dentro del laboratorio electoral oficialista: «Los actos y los discursos políticos no sirven para nada: son endogámicos, todo para nosotros».
De este modo, Victoria Tolosa Paz y Daniel Gollán, los dos principales candidato bonaerense del FdT, ejercen una dinámica proselitista totalmente diferente a la se vio en la antesala de las PASO: de participar en actos de gestión de cinco horas de duración, se pasó a ordenadas caminatas en solitario por los barrios bonaerenses, reuniones acotadas y por rubro, actividades para la militancia y presencia selectiva en los medios.
En tanto, también parece dejarse de lado la idea de exhibir como protagonistas a los cabeza de lista y quedó atrás sus discursos que se reproducen en formato de debate en los medios. Hoy prima una función que el FdT quiere expresar de manera elocuente: escuchar a la ciudadanía.
“Iniciamos una campaña dinámica, de mucha cercanía, de mucha recorrida local sin actos numerosos y extensos”, indicaron fuentes del oficialismo. Allí, se busca, principalmente, seducir a los 4 millones de votos perdidos desde las PASO de 2019 hasta las recientes de septiembre.
De ese modo también se les pidió al total de 35 candidatos a diputadas y diputados que refuercen su militancia. Incluso, el pedido fue ampliado para los intendentes oficiales, de quienes consideran crucial su trabajo territorial para dar vueltas las elecciones.
No obstante, los debates televisivos no dejan de ser una herramienta importante a pesar del giro de timón en la campaña y la notable menor frecuencia de los candidatos en los medios de comunicación. Por eso el oficialismo quedó muy conforme con el debate en TN, donde Tolosa Paz supo incomodar a Diego Santilli.
Pero los medios son un arma de doble filo: así como Gollan metió la pata mencionando el plan “platita”, este lunes Tolosa Paz dejó una declaración más que polémica al advertir que la oposición prepara “un golpe blando” con respecto a la inestabilidad cambiaria que se provocó estos días, donde el dólar blue se acercó a los 200 pesos.
Elecciones 2021: Victoria Tolosa Paz advirtió que la oposición prepara “un golpe blando” | Crédito: "La García" en AM 750 – https://t.co/OrX6EAbFpW pic.twitter.com/XO8RZyna5h
— infobae (@infobae) October 25, 2021
Por supuesto, esto trajo rápidamente el reproche de dirigentes de Juntos por el Cambio: “Tolosa Paz agita fantasmas antidemocráticos para justificar otra derrota electoral del Gobierno. Se olvida que ha sido su partido el que empujó en 2001, nosotros no hacemos ni golpes blandos ni duros. Si quieren evitar la devaluación dejen de emitir y achican la brecha cambiaria”, indicó en su cuenta de Twitter el radical Mario Negri.
Tolosa Paz agita fantasmas antidemocráticos para justificar otra derrota electoral del Gobierno. Se olvida que ha sido su partido el que empujó en 2001, nosotros no hacemos ni golpes blandos ni duros. Si quieren evitar la devaluación dejen de emitir y achiquen la brecha cambiaria
— Mario Raúl Negri (@marioraulnegri) October 25, 2021
Seguramente, y tal como lo fue con la frase “en el peronismo siempre se garchó”, la candidata del FdT será blanco de los medios de comunicación hegemónicos y de la oposición durante semanas; algo que, indudablemente, no le dio rédito político en las PASO.
En rigor, desde el búnker del FdT aseguran haber entendido el error de una ciudadanía golpeada e incapacitada para mirar hacia el futuro, y por eso la apuesta de los candidatos será hablar del presente con propuestas de corto plazo, con el foco principal en escuchar desde cerca las demandas de una ciudadanía con bolsillos flacos y desencantada de la clase política de nuestro país.
