Los resultados surgen del Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP) que elabora CAME, con una muestra que alcanzó a 410 industrias pyme a nivel federal.
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) relevó los datos de la actividad económica en la industria manufacturera durante el mes de diciembre y detalló en un informe una caída del 26,9% en la variación interanual. A su vez se registró una caída del 2,7% a nivel mensual y un acumulado del 31,7% en el 2023.
Según detallaron del órgano nacional, «La significativa depreciación de la moneda, la escalada de la inflación posterior a las elecciones y los cambios en las regulaciones de importación, que impidieron realizar compras durante algunas semanas, entre otras cuestiones, crearon un entorno marcado por la elevada incertidumbre y la disminución del consumo, factores que obstaculizaron los niveles de producción en el conjunto del sector manufacturero».
En el relevo realizado también se destaca que cerca de un 54% de las empresas reportó problemas para reponer stock, principalmente en aquello que tiene que ver con materias primas e insumos.
«Además, se experimentaron períodos sin cotizaciones, con tasas elevadas de escasez de insumos, lo que llevó a que numerosas empresas suspendieran operaciones durante algunos días o adelantaran las vacaciones de su personal.», agregaron desde CAME.
Cabe destacar que pese a las caídas en la actividad económica, Alfredo González presidente de la Confederación no adhirió al Paro Nacional del 24 de enero organizado por la CGT. «“Somos respetuosos de las decisiones del sindicalismo y del derecho a huelga. Entendemos y compartimos la incertidumbre imperante y la angustia que afecta a buena parte de nuestra población, pero no creemos que un paro sea el instrumento que vaya a revertir esta situación”, resaltó González.
Por ultimo, indicaron que las empresas «operaron con el 73,1% de su capacidad instalada, casi en los mismos niveles de noviembre (73,3%). La estabilidad de esa variable en medio de una caída tan profunda se debe, en parte, a la salida del proceso productivo de algunas maquinarias sin repuestos disponibles y al achicamiento de unidades de negocios frente a la expectativa de un futuro recesivo.»
