El Gobierno hará en Viena, ante la ONU, un planteo que altas fuentes judiciales interpretan como el primer paso hacia la despenalización de la marihuana. La Argentina se aleja así de la posición prohibicionista alineada a los EE.UU.
Para los especialistas, esta posición es un paso serio para discutir la problemática de las drogas y permite avizorar en un futuro la despenalización de la tenencia para consumo personal.
Después de 30 años de adherir incondicionalmente a la política prohibicionista norteamericana sobre oferta y consumo de drogas, la Argentina dará un giro decisivo en su discurso ante las Naciones Unidas.
La 51 sesión extraordinaria del Consejo Económico y Social de ONU se reúne hoy en Viena para evaluar si la persecución al consumidor de estupefacientes y a los campesinos cocaleros permitió avanzar en la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero.
Allí el ministro de Justicia, Aníbal Fernández, anunciará un cambio de orientación que preanuncia la despenalización del consumo de drogas en el país.
“Decidimos liderar un bloque regional que por primera vez plantea el fracaso absoluto de la criminalización del consumidor de drogas en el mundo. A cambio proponemos armar una inmensa red social y laboral para que el Estado deje de gastar millones en perseguir adictos beneficiando al narcotráfico”, adelantó a Crítica de la Argentina una altísima fuente del Ministerio.
