La diputada nacional comparó al kirchnerismo con el peronismo de las décadas del 40´ y 50´, y señaló que “al pobre le dan un plan y no le ofrecen la posibilidad del ascenso social”. También indicó que el kirchnerismo emula constantemente a Evita “pero trata de que Perón no esté en el vocabulario ni en el discurso”.
En declaraciones al programa Orden del Día de Telered Provincial, Graciela Camaño, diputada nacional del Peronismo Federal, criticó al kirchnerismo desde una perspectiva histórica y señaló diferencias y semejanzas con el peronismo de los 40´ y 50´.
“El kirchnerismo repite el modelo del peronismo de la década del 40´ y 50´, en todo, incluso en el tema de la publicidad, la propaganda, etc. Y obvia un tema que para los peronistas es vital, que es toda la maduración política, social, hasta si se me permite, universal, del Perón de la década del 70´. Incluso por eso ellos lo enfrentan al Perón de los 70´, porque ese Perón viene con un planteo totalmente opuesto, y viene reconociendo errores, diciéndole a los argentinos que en esa antinomia no nos íbamos a formular como gran nación” explicó Camaño.
En esa línea, caracterizó el uso que el kirchnerismo hace de las figuras de Eva y Juan Perón: “Lo que nosotros tenemos es un kirchnerismo con toda la iconografía de la década del 40´, y todo aquello que el propio Perón reconoce que fue algo necesario para ese momento pero que había que cambiar. A ese Perón es al que ellos no adscriben, no leen, no les interesa. Por eso esa emulación constante a Evita, el kirchnerismo toma sus banderas pero trata de que Perón no esté en el vocabulario ni en el discurso de ellos, cuando quienes somos peronistas sabemos perfectamente que quién conducía el movimiento, y esto no lo digo yo, hay que leerla a Eva Perón, era el general Juan Domingo Perón”.
Luego, bajando a la coyuntura actual, expresó que “la gran paradoja del kirchnerismo es haber logrado que cosas buenas se transformen en malas”. Y explicó: “Entonces lo que viene va a ir en contra incluso de aquello en lo que algunos estamos convencidos. Le doy un ejemplo: yo soy una convencida de que el sistema previsional tiene que estar tutelado por el Estado. Creo que es el Estado el que se tiene que hacer cargo y que tiene que tener la responsabilidad de administrar los recursos de los trabajadores para que cuando lleguen a la vejez, puedan tener una vejez tranquila. Con lo cual digo, he votado favorablemente la vuelta al Estado del sistema y estoy absolutamente convencida de que debe ser así. Pero ellos lo han hecho tan mal, han dilapidado tanto los recursos, que el próximo gobierno nos va a venir a decir que eso nos pasa porque el sistema está en manos del Estado. Le dan el argumento al que está en las antípodas del pensamiento, el argumento que se tomó para privatizar la Argentina”.
Por último, reconoció que “sin dudas hay cosas que se hicieron a las que yo adscribo”. Pero que “lamentablemente luego se distorsionaron. Porque en definitiva la raíz es el problema. Y la raíz es que este es un gobierno populista, que no tiene sustento, que no tiene sustentabilidad, que al pobre le da un plan y no le ofrece la posibilidad del ascenso social. Y en eso, este gobierno se diferencia del gobierno de la década del 40´ y 50´ del general Perón, que en esa década, lo que hizo fue sacar al pobre de la pobreza, pero no con un plan, sino con posibilidades ciertas de trabajo y educación. Esto es lo que no hacen”.
