El kirchnerismo perdió 4 senadores y 3 diputados en pocos días. Algunos aliados son cada vez más independientes, y el oficialismo no tiene la mayoría sin acuerdos. Cristina está atenta a las filtraciones legislativas. En Casa Rosada prenden una vela que, esperan, siga encendida hasta octubre.
El vendaval de aire fresco patagónico llegó a la arena política a renovar las expectativas de toda la fauna que vive del Estado y la Administración Pública. Cuando ese viento que alguna vez sopló fuerte comenzó a transformarse en una brisa que encaldó ánimos y heló las posibilidades demagógicas que brindan los buenos tiempos, algunos eligieron abandonar el barco y bracear hacia nuevos rumbos. No menos sorprendentes son aquellos que se plantaron en proa y prefirieron presenciar el naufragio desde primera fila o intentar la utopía de enderezar el timón.
Para colmo, los años electorales son un muestrario insaciable de las prácticas más sorprendentes. Primero apareció Reutemann. El ex gobernador de Santa Fe durante la década menemista, hizo punta y anunció su alejamiento del bloque kirchnerista en la Cámara Alta. Lo acompañó su coterránea Roxana Latorre.
Hace rato que Reutemann viene haciendo cuestionamientos al oficialismo. En su provincia tiene un contacto diario con el sector del agro, y el debate por la 125 terminó por limar su relación con Casa Rosada. Como dato vale agregar que el ex piloto tiene aspiraciones presidenciales.
La sangría en el Senado continuó con las salidas de Juan Carlos Romero y su coprovinciana Sonia Escudero. El ex gobernador salteño había sido compañero de fórmula del ex presidente Carlos Menem en la presidencial de 2003. Al anunciar su alejamiento dijo que en el oficialismo el disenso es imposible y que hay rasgos de stslinismo. El bloque del oficialismo en la Cámara alta se redujo así a 40 senadores sobre un total de 72.
Desde el oficialismo tienen apuntado el nombre del misionero Luis Viana. Dicen que es uno de los “dudosos” del bloque y que podría transformarse en el quinto Senador en alejarse del bloque.
EN DIPUTADOS TAMBIÉN HUBO FILTRACIONES
En plena crisis, todos piensan en sobrevivir dentro de la selva política. No sea cosa que luego de las elecciones haya que empezar a trabajar como cualquier hijo de vecino. Y por estos días, la mejor manera de seguir transitando el camino que termina a fin de mes con un cheque estatal, es mostrando fobia por el kirchnerismo.
El movimiento de Reutemann tuvo su repercusión en diputados, tres legisladores anunciaron su alejamiento del oficialismo en la Cámara Baja. Se trata del ex gobernador provincial Jorge Obeid y de dos de los legisladores de su línea interna en el PJ, Walter Agosto y Ariel Dalla Fontana.
Los tres disidentes habían votado a favor del Gobierno en la discusión parlamentaria del año pasado sobre las retenciones móviles. Destacaron la necesidad de tener "soltura" y "libertad" para encarar la batalla por la recuperación de la Gobernación santafesina, hoy en manos del socialista Hermes Binner. Reutemann y Obeid son los gobernadores que precedieron a Binner en ese cargo durante 16 años.
UNA QUE SE QUEDA
La senadora nacional por el kirchnerismo rionegrino, María José Bongiorno, tenía ganas de irse pero al final se quedó. Mantuvo una reunión con Miguel Pichetto, el jefe de la bancada K en la Cámara Alta, y al parecer su coprovinciano tiene excelentes dotes de convencimiento.
Hace algunos días Bongiorno dijo que tenía la decisión “firme” de abandonar el bloque. Además, la ex Frente Grande, expresó que tiene posturas críticas con el gobierno y reconoció haber mantenido reuniones con peronistas disidentes.
"He evaluado directamente con Pichetto y he dejado sentada mi postura particular, pero siempre dentro del bloque", sostuvo.
CRISTINA ATENTA AL BROTE ANTI K
La presidenta Cristina Fernández estuvo reunida en Casa de Gobierno con Miguel Pichetto para frenar la fobia kirchnerista que reina en el ámbito legislativo. Conversaron sobre la definición de nombres que ocuparán los cargos que dejaron vacantes con sus renuncias Carlos Reutemann, Juan Carlos Romero y Sonia Escudero. Y también sobre los principales lineamientos para frenar la sangría en la bancada oficialistas. Todo se dio a pocas horas de la sesión preparatoria en la que se renovarán autoridades.
En este contexto, se supo que definieron quien ocupará la estratégica vicepresidencia que dejará Juan Carlos Romero tras su renuncia y la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores. En la danza de nombres crecían las chances para que el pampeano Rubén Marin se quede con el cargo que dejó el salteño. Lo empujan tanto Pichetto como el influyente senador santacruceño Nicolás Fernández, de llegada directa a los Kirchner. El Gobierno buscaría es enviar una señal a los senadores que se mantienen incondicionales.
El otro cargo que debe cubrirse, el de Relaciones Exteriores, quedaría en manos de Daniel Filmus. Sin embargo, esto no estaba cerrado ni tampoco el reemplazante de Escudero en Seguridad Interior. Para ese puesto hay perfil definido: mujer y abogada.
Todo el bloque K incondicional se mueve con las herramientas necesarias para detener las filtraciones. Los más pesimistas dicen que podrían llegar con minoría a las elecciones de octubre, otros piensan que luego de las legislativas ya no serán mayoría.
Por César Morielli
