Las tensiones en las filas amarillas son miradas con desconfianza por Lousteau que tema quedar desplazado en el armado. <
Horacio Rodríguez Larreta no cederá la Ciudad, y Martín Lousteau lo tiene claro. En ese marco, y con las especulaciones a un lado y otro de la General Paz se espera las definiciones de María Eugenia Vidal para saber si es finalmente candidata y en qué distrito.
Sin embargo, el radicalismo porteño que tiene como principal figura a Lousteau teme quedar licuado en la interna del PRO. El exministro de economía tiene por delante cuatro años más de mandato como senador por CABA. Sin embargo, su objetivo es jugar por la jefatura de Gobierno en 2023.
En principio, hay un acuerdo con Larreta para que pueda competir, (con PASO incluida), en la UCR de la Ciudad, desconfían mucho de que ello vaya a suceder. De hecho, creen que Larreta podría pergeñar alguna jugada para dejar afuera a Lousteau.
Es en ese marco es que el senador buscó incidir en la pelea interna de los dos distritos con mayor peso electoral del país: Buenos Aires y Córdoba. En ambos casos perdió, pero de haber salido ganador, hubiera sido un espaldarazo para una proyección nacional que le hubiera servido de instrumento de negociación con Larreta que podría haber cedido la Ciudad, a cambio de tener el camino despejado a la Casa Rosada.
Lo cierto es que Larreta “no tienen quien le cuide la Ciudad”, como dicen dese el PRO y explican que a Larreta le sirve que Lousteau “esté cerca, pero no tanto” como para quedarse con la sede de Uspallata.
Además, Larreta no logra controlar su propia interna con Patricia Bullrich, y no se sabe si jugará Vidal o el ministro de Salud porteño Fernán Quirós. El jefe de Gobierno que ya no tiene reelección y tiene aspiraciones nacionales debería estar construyendo en provincias como Córdoba, Santa Fe o Mendoza, que son claves para el buen desempeño a nivel nacional.
Por ahora, la UCR de la Ciudad mira con desconfianza la desordenada interna del PRO, que podría dejar afuera a su principal figura.
