Mientras la relación entre el oficialismo y el PRO vuelve a exhibir tensiones, el sector alineado con Bullrich y La Libertad Avanza intensifican la campaña para 2025. En Buenos Aires, dos figuras destacadas, que podrían ser candidatos, se presentarán juntas en un recorrido centrado en temas económicos. Se trata de José Luis Espert, a quien Javier Milei ya propuso como primer candidato a Diputado para el próximo año, y Diego Valenzuela, el intendente de Tres de Febrero que planea competir por la gobernación en 2027.
Valenzuela actuará de anfitrión, ya que el recorrido tendrá lugar en Villa Bosch. Ambos se reunirán en una estación de servicio, donde difundirán una de las políticas promovidas por el intendente: la exención de la tasa vial en el combustible en Tres de Febrero. Esta medida municipal fue en su momento bien recibida por el gobierno nacional, y el jefe comunal ha obtenido varios reconocimientos por parte de Milei y Luis Caputo por iniciativas como esta.
El jefe comunal ha implementado una política de reducción de impuestos municipales en su distrito, una estrategia que lo ha acercado a LLA y su mensaje de austeridad, pero con un enfoque adicional en el desarrollo productivo. A la par de esta medida, su objetivo es disminuir los gastos estatales para canalizarlos hacia el impulso del sector privado.
Dado el perfil económico de Espert, la actividad estará enfocada en cuestiones económicas, aunque también incluirá un componente social, que podría consistir en un café, recorridas por las calles y diálogos con la gente. La primera sección electoral es una de las más pobladas del país y resulta fundamental para la elección, con 4.795.793 votantes según el último censo.
“El profe” Espert ha sido propuesto por Milei como el primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, en una competencia aún abierta con el PRO, que propone como candidato a Diego Santilli. Ambos espacios buscan posicionarse de la mejor manera de cara al próximo año para negociar las listas.
El escenario político se tornó complejo. Mientras el PRO reclama un 40% de los lugares en la boleta, los libertarios evalúan competir en solitario, aun si eso les costara una derrota. Consideran que es preferible perder con sus propios «puros» antes que ganar pero compartiendo espacios.
Por su parte, Valenzuela se ha postulado para la gobernación en 2027 y, cada diez o quince días, deja el Conurbano para familiarizarse con las problemáticas del interior de la provincia. El intendente mantiene una excelente relación con el gobierno, especialmente con Milei, con quien intercambia mensajes ocasionalmente. Una muestra de esta cercanía es la invitación que recibió por parte del presidente para hospedarse en su hotel tras las exposiciones en el coloquio de IDEA en Mar del Plata.
En Buenos Aires, el sector PRO Libertad de Patricia Bullrich y LLA han avanzado hacia una convergencia, fusionándose en la Legislatura. A pesar de algunas diferencias, se ven como sectores “puros” que apoyan el proyecto nacional de Milei. Estos grupos están abiertos a pactar con algunos dirigentes del macrismo, pero sin formalizar una alianza institucional.
Entretanto, el PRO de Mauricio Macri enfrenta nuevamente tensiones con la Casa Rosada. Los libertarios optaron por actuar de manera unilateral, proponiendo una enmienda al proyecto de Presupuesto 2025 que contemplaba el desfinanciamiento de las PASO, un movimiento que luego debieron frenar.
Tras varios conflictos internos, el PRO y LLA habían acordado, a petición del primero, coordinar todas las decisiones parlamentarias. El Gobierno debía notificar al PRO sobre cualquier iniciativa antes de impulsarla, para evitar errores estratégicos como en el pasado. Los «amarillos» no desean volver a asumir responsabilidad ni comprometer su imagen por maniobras oficiales que puedan fracasar.
Sin embargo, el miércoles, ese frágil acuerdo se tambaleó. El gobierno no consultó al PRO sobre el desfinanciamiento de las PASO, lo que volvió a tensar el vínculo. La próxima semana, en la reunión de coordinación parlamentaria, es probable que este conflicto resurja.
Durante algunas semanas, Cristian Ritondo y Santiago Caputo lograron reunirse a solas para llevar a cabo tareas de coordinación centradas en lo parlamentario, encuentros que desde el macrismo calificaban como productivos. Aunque este reciente desencuentro volvió a tensar la relación.
Por eso, el entorno del expresidente había optado por un enfoque prudente al evaluar el vínculo. Para el PRO, la confianza y el respeto se construyen con tiempo, y las buenas intenciones del gobierno debían reflejarse en acciones concretas. Pero, una vez más, la situación quedó estancada.
En cuanto a las PASO, el PRO tiene una perspectiva diferente a la del gobierno: no busca eliminarlas, sino que dejen de ser obligatorias. El bloque macrista presentó un proyecto de ley que propone reemplazar las PASO por elecciones PAS voluntarias, tanto para los partidos como para los votantes.
El proyecto plantea que las agrupaciones políticas puedan optar, en una misma fecha a nivel nacional, por realizar internas para elegir a sus candidatos. Sin embargo, si logran listas únicas, podrían omitir las internas y proclamar a los postulantes directamente. “Desde su implementación, en pocas ocasiones las agrupaciones eligieron a sus candidatos en elecciones internas realmente competitivas”, argumentan desde el PRO, y agregan que, al ser obligatorias incluso con listas únicas, las PASO se han convertido en una suerte de elección general anticipada.
Para el PRO, el carácter obligatorio de las PASO “vulnera los derechos políticos de los electores”, ya que los obliga a participar en comicios internos donde no siempre se decide una candidatura. Además, consideran que “también vulnera los derechos de las agrupaciones políticas al quitarles autonomía y libertad” en la definición de sus candidatos. Las internas, según el PRO, han debilitado a los partidos al reducir los incentivos de afiliación y participación activa, y el requisito del 1,5% mínimo para acceder a las elecciones generales afecta especialmente a los partidos pequeños.
