La titular del PRO salió a marcarle a la cancha a su vez a Larreta con las clases presenciales, en confusas declaraciones.
La presidenta del PRO, Patricia Bullrich instó a incumplir con el confinamiento de 9 días que anunció el presidente Alberto Fernández para las zonas más afectadas por la segunda ola de coronavirus.
«La gente que está en su casa sin posibilidades de tener una capacidad de ir a comprar la comida para sus hijos no lo va a acatar», anticipó sin datos que lo avalen y mostrando una vez más el costado político del ala dura del Pro y de la coalición Juntos por el Cambio.
«La ayuda del Gobierno es mínima, con el ATP la ayuda era del 50%, el REPRO 6 mil millones de pesos, es inexistente. Tendria que haber anunciado que no se cobran cargas patronales, un ATP y dejar de cobrar impuestos al que no trabaja», planteó la líder del partido fundado por Mauricio Macri.
Respecto a la suspensión de clases presenciales que esta vez acató Horacio Rodríguez Larreta, (teniendo en cuenta que son solo 3 días hábiles) aseguró que el jefe de Gobierno porteño lo hizo para tratar de «bajar el impacto del miedo». «Está claro que en una semana corta, donde las familias están impactadas por el miedo y los 35 mil casos», argumentó.
Y siguió: “Es un tema técnico. Al hacer un sistema presencial, todo está organizado para el sistema presencial”, dijo, sugiriendo que no se preparó el sistema previamente. Y continuó: “Al volver al sistema virtual, la organización del sistema virtual, implica que haya material, docentes, y toda la infraestructura… que requiere por lo menos tres días”.
Bullrich agregó que «anunciar las clases virtuales implicaba que los padres estén esperando las clases virtuales, y no se llega» porque (siguió con una idea menos inteligible que la anterior) «la virtualidad hoy, la curva de baja de atención de capacidad de aprendizaje de la virtualidad es enorme”.
Retomando sobre la decisión de la Casa Rosada, Bullrich finalizó: «No entiendo porque el Presidente dice que el 31 volvemos pero el próximo fin de semana cerramos».
