La jefa del bloque libertario aceptó que el puntano continúe como en ese cargo y ahora intenta reconfigurar el reparto de cargos para restarle peso al peronismo.
La senadora nacional y jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, convalidó la continuidad de Bartolomé Abdala como presidente provisional del Senado, el tercer lugar en la línea de sucesión presidencial. La decisión llegó luego de tensiones internas dentro de las filas libertarias, donde algunos sectores presionaban por un recambio.
En diciembre, Bullrich había impulsado gestiones para ubicar en ese lugar a una figura de su confianza, como Agustín Coto o Nadia Márquez, pero finalmente evitó profundizar la disputa ante la resistencia que generaba desplazar a Abdala.
Con ese frente cerrado, la estrategia de Bullrich ahora se concentra en intentar que el PJ retroceda un escalón en la estructura de autoridades. El interbloque peronista, denominado Populares, conserva la vicepresidencia del Senado por ser el espacio más numeroso y, tras la reciente ruptura, quedó con 25 integrantes, aún por encima de los 20 que suma LLA.
Sin embargo, si se computan bloques individuales, el escenario cambia: con la incorporación formal de Luis Juez, La Libertad Avanza alcanza 21 senadores, la misma cantidad que el justicialismo, el sello más importante dentro del interbloque peronista. Para contrarrestar esa jugada, José Mayans debería ratificar en su órbita a Fernando Salino y Fernando Rejal, quienes integraban Convicción Federal junto al trío que decidió escindirse. Ambos continuarían bajo la conducción del formoseño, aunque con una nueva identidad: Justicia Social Federal.
En el Senado circularon distintas versiones durante la jornada. Una indicaba que alguno de los tres senadores peronistas que tomaron autonomía podría acceder a una vicepresidencia; otra señalaba que Bullrich buscaría aliados para que el PJ pierda un lugar en el esquema de conducción. El interbloque que encabeza Mayans se reunirá este martes por la mañana para delinear una estrategia frente a esa avanzada.

Actualmente, las demás vicepresidencias están en manos de la radical Carolina Losada -hasta ahora primera vice-, y de Alejandra Vigo, de Provincias Unidas, como segunda. Aunque ese espacio cuenta solo con dos miembros, las gestiones de Carlos Espínola sostuvieron a la cordobesa en el cargo. La UCR forma parte del entendimiento que Bullrich intenta articular para desplazar al peronismo.
En cuanto a los cargos administrativos, el único nombre que aparece en duda es el de Manuel Chavarría, prosecretario de coordinación operativa y alineado con Santiago Caputo. Según trascendió, por ese vínculo y su relación con Espínola fue designado en el Consejo de Administración de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY). Chavarría pretendía conservar ambos puestos y no percibir salario del Senado, pero esa alternativa no habría superado el visto bueno de Bullrich, que evalúa la posibilidad de reemplazarlo.
