El equipo de Battaglia superó 5-4 en los penales a Talleres y se quedó con el torneo federal por cuarta vez en su historia. Además, sacó boleto directo a la Libertadores.
Boca se consagró campeón de la Copa Argentina tras vencer a Talleres de Córdoba 5-4 en los penales tras un 0-0 muy disputado en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero. Así, el equipo azul y oro levantó el segundo trofeo del año (el primero fue la Copa Maradona en enero) y se clasificó directamente a la fase de grupos de la Copa Libertadores.
No fue un partido fácil para el «Xeneize». El planteo de los dirigidos por Alexander Medina fue ahogar el poco juego de Boca mediante la presión alta y no lo dejó prácticamente atacar. El encuentro empezó muy intenso al tratarse de una final y con mucho roce físico de ambos bandos. Sin embargo, no hubo muchas llegadas en la etapa inicial.
El que más cerca estuvo fue el conjunto cordobés. Mediante algunos destellos del colombiano Valoyes y disparos fuera del área, no pudo vulnerar la valla defendida por Agustín Rossi, quien fue una de las figuras del partido (y la principal en los penales). El arquero apareció cuando Boca lo necesitó.
Por el lado del equipo de Sebastián Battaglia, la creación de situaciones fue escaza: lo único interesante fue un disparo de Edwin Cardona. Además, la participación de Juan Ramírez también intentó darle más volumen de juego al equipo pero sin mucho éxito.
En el complemento, el trámite del encuentro no cambió demasiado. Boca estuvo un poco más cerca del gol mediante un cabezazo de Luis Vázquez y el «Xeneize» se acomodó en el campo de juego. Sin embargo, todo cambió cuando el árbitro Darío Herrera expulsó a Ramírez por doble amarilla a los 25 minutos. A partir de ahí, la «T» se hizo dueño total del encuentro y tuvo llegadas para llevarse la final.
No obstante, el equipo blanquiazul no pudo generar chances de peligro en el arco defendido por Rossi y Boca aguantó bien el 0-0 que derivó la final a la tanda de penales. Así, en Boca convirtieron todos los ejecutantes y se alzó con la Copa Argentina por cuarta vez en la historia (1969, 2012, 2015) tras haber eliminado a Claypole, Defensores de Belgrano, River, Patronato, Argentinos Juniors y Talleres.
Juan Román Riquelme estuvo en el palco y festejó junto a los hinchas y el plantel su tercer título como dirigente en el club de sus amores. Ahora, a pesar de que falta la oficialización de la AFA, se disputará una nueva final de Supercopa Argentina entre Boca y River.
