Conocida por Kicillof y varios mandatarios, la flamante ministra de Economía tendrá que poner una ojo en la madre de todas las batallas.
Silvina Batakis ya asumió y a diferencia de Martín Guzmán tiene el aval de todo el Frente de Todos y sobre todos de los gobernadores peronistas tras la relación que tejió como secretaria de provincias del Ministerio del Interior, puesto que dejó para asumir como la titular de Economía.
Los desafíos de Batakis son varios y conocidos: calamar la economía en plena incertidumbre, frenar la inflación y evitar la sangría del poder adquisitivo, robustecer las reservas del Banco Central y que la Economía siga creciendo,
Pero al margen de la complejidad económica, la flamante ministra tambien tiene desafíos políticos y uno de ellos está en la provincia de Buenos Aires, donde fue funcionario durante los últimos años de gestión de Daniel Scioli. Allí, Batakis deberá mantener una buena relación con el gobernador y con intendentes.
“Sabemos de tu compromiso y de tu visión federal, desde la Provincia trabajaremos para que conjuntamente sigamos construyendo una Argentina más justa e igualitaria para todos y todas”, le escribió Kicillof a Batakis en las redes sociales.
Entre ellos ya hubo relación y cruces. Las gestiones que ambos llevaron adelante años atrás tuvo sus momentos de tensión cuando Kicillof ocupaba el lugar al que recientemente llegó Batakis, en el gobierno de Cristina Kirchner, y la ahora ministra oficiaba de titular de la cartera económica bonaerense bajo la gestión de Daniel Scioli. La transferencia de fondos nacionales a la provincia para el pago de salarios a empleados estatales fueron el meollo de la cuestión.
Felicitaciones @sbatakis por tu designación al frente de @Economia_Ar.
Sabemos de tu compromiso y de tu visión federal, desde la Provincia trabajaremos para que conjuntamente sigamos construyendo una Argentina más justa e igualitaria para todos y todas.
— Axel Kicillof (@Kicillofok) July 4, 2022
Lo primero que dijo la ministra fue un claro mensaje para el FMI y los mercados: «Yo creo en el equilibrio fiscal». Naturalmente, eso también debe ser visto con preocupación para el sector más kirchnerista de la coalición que esperan que esa no sea la visión principal para el rumbo económico. En paralelo, dicha búsqueda contempla ajustes que podrían perjudicar, por ejemplo, los fondos destinados a la provincias que podrían aletear el sostenimiento de las políticas y planes que Kicillof tiene en ejecución.
Sin embargo, hay un reclamo que todavía sostienen y que también sostenía Batakis cuando era ministra de Economía bonaerense y tiene que ver con la quita de puntos coparticipables que arrastra el gobierno de PBA. Como una nueva ley de coparticipación hoy es casi imposible de conseguir, tal como se lo dijo la ministra a este medio, la gestión de Kicillof obtuvo con ciertas políticas nacionales mayor transferencia de recursos. El pedido de más fondos continuará.
Por su parte, los intendentes del peronismo bonaerense por ahora se entusiasman con la llegada de Batakis, a quien en su mayoría la conocen de su paso por el ministerio de economía provincial. Algunos de ellos estuvieron presentes en la jura de la ministra en Casa Rosada, como Andrés Watson (Florencio Varela), Mayra Mendoza (Quilmes), Fernando Espinoza (La Matanza) o Mariano Cascallares (diputado bonaerense e intendente en uso de licencia de Almirante Brown). El jueves de la semana pasada Batakis compartió una actividad con un puñado de jefes comunales en la Federación Argentina de Municipios (FAM) que preside el matancero Espinoza. Tras su designación, los saludos del oficialismo fueron a coro. “En sus decisiones va estar presente la implicancia social”, dijo un intendente del Gran Buenos con diálogo directo con la ahora ministra, que es algo que los intendentes reclaman: la economía doméstica.
De esta manera, de todos los complejos objetivos que tiene Batakis en agenda, deberá poner énfasis en la provincia de Buenos Aires para conformar a los intendentes y al gobernador. Y también a Cristina, claro, ya que en el territorio bonaerense la vicepresidenta ostenta su mayor caudal de votos propios.
