Definirá los impuestos de los bonaerenses para el año que viene. Con estas modificaciones, el gobierno de Kicillof espera financiar la Emergencia votada días atrás. Además, busca comenzar a recaudar para hacer frente a vencimientos de deuda importantes previstos para enero que podrían dejar al distrito en un default virtual.
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, envió este martes la iniciativa al Senado provincial en busca de que tanto esa cámara como la de Diputados la sancionen hoy en sesiones extraordinarias, para lo cual deberá lograr consenso con Juntos por el Cambio, principal fuerza de la oposición.
Si bien la sesión tanto en Senado como Diputados está convocada, desde los sectores que responden a Juntos por el Cambio pusieron en duda el acompañamiento merced al poco tiempo que tuvieron los legisladores para analizar la iniciativa. En la cámara baja, gracias a la fractura del bloque de Cambiemos, el Frente de Todos está cerca del quórum propio; mientras que en la cámara alta -por donde ingresó el proyecto- el vidalismo supera en bancas al oficialismo y pone en riesgo la sanción mañana mismo de la norma.
Sobre los impuestos Inmobiliario Rural y Urbano, el proyecto de Kicillof rpone «una adecuación de las valuaciones fiscales y una estructura de topes que garantice la progresividad» del tributo, por lo que de acuerdo a los voceros del Gobierno «en promedio, la actualización está por debajo de la tasa de inflación«.
A través de su cuenta de Twitter, el ministro de Hacienda y Finanzas bonaerense, Pablo López, aseguró que el proyecto de ley impositiva “busca sostener la recaudación tributaria para atender la emergencia que atraviesa la provincia” y “dotar de mayor progresividad a la estructura tributaria”.
En esa línea, precisó que en lo que respecta al Impuesto Inmobiliario Urbano, “además de estar exentos aquellos que poseen una única vivienda pequeña, la gran mayoría de los contribuyentes -en particular, aquellos que poseen propiedades de menor valuación- afrontarán aumentos sensiblemente por debajo de la inflación”.
Al mismo tiempo, López destacó que «los amplios sectores medios urbanos tendrán aumentos muy moderados”, dado que el proyecto prevee que el 86% de los contribuyentes (unos 3,8 millones de los 4,5 millones totales que afrontan el impuesto) «tendrán aumentos menores a $ 3500 para todo el año».
Con estas modificaciones, el gobierno de Kicillof espera financiar la Emergencia votada días atrás. Además, busca comenzar a recaudar para hacer frente a vencimientos de deuda importantes previstos para enero que podrían dejar al distrito en un default virtual.
En sintonía, en el caso del Impuesto Inmobiliario Rural, “además de una serie de exenciones a propiedades pequeñas de producción agropecuaria, en especial la tambera”, establecieron un sistema de segmentación que -afirmó López- “beneficia a pequeños y medianos productores, partiendo de un 15% para las propiedades de menor valor”.
“En consecuencia, a más de la mitad de los propietarios rurales se les aplicará una actualización por debajo de la inflación, a lo que se suma el descuento del 20% por pago en una cuota”, resaltó.
Sin embargo, un universo cercano al uno por ciento de los productores cuya base imponible de superficie sea superior a los $3 millones y posea más de 2.000 hectáreas tendrá que afrontar subas de hasta 75% en ese tributo.
