Fueron votadas por los estudiantes durante asambleas realizadas en contraturno y, según adelantaron desde los centros de estudiantes, podría extenderse durante los próximos días de acuerdo con lo que se decida en nuevas asambleas. El motivo es el financiamiento educativo.
La crisis de la educación pública universitaria se profundiza ante la desidia del gobierno de Javier Milei.
Al paro semanal en las universidades nacionales y las clases públicas frente al Palacio de Tribunales se sumaron este martes las tomas del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, instituciones preuniversitarias vinculadas con la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Según informaron los estudiantes, las medidas de fuerza se llevan a cabo en reclamo por el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Las tomas fueron votadas durante asambleas realizadas en contraturno y, según adelantaron desde los centros de estudiantes, podría extenderse durante los próximos días de acuerdo con lo que se decida en nuevas asambleas.
La protesta se produce a unas semanas de la masiva movilización universitaria del pasado 12 de mayo y vuelve a poner el foco en el conflicto presupuestario que afecta a las universidades nacionales.
Durante la tomas, los estudiantes permanecerán dentro de los edificios y organizarán distintas actividades y espacios de discusión vinculados a la situación universitaria. Según explicaron, el objetivo principal es visibilizar el reclamo por el financiamiento educativo y el deterioro salarial de docentes y trabajadores universitarios.
Francisco Pitrola, presidente del Centro de Estudiantes del Nacional Buenos Aires, contó a La Nación que “salió a favor la toma del colegio por tiempo indefinido, lo que significa que se tiene que ir validando día a día con una nueva asamblea”. El estudiante expresó que si bien las clases dentro de las aulas se verán interrumpidas, “vamos a llamar a clases públicas a todos los docentes para que se pueda tener clases y no interrumpir la continuidad pedagógica, mientras mantenemos nuestra medida de protesta”.
Respecto al motivo de la toma, manifestó: “La Ley de Financiamiento Universitario está aprobada por el Congreso, el Presidente eligió vetarla y el Congreso la ratificó. El Gobierno no la está cumpliendo, es poco democrático. Ademas de las universidades, está en juego la democracia”.
Por su parte, Tomás Aparisi, representante de la agrupación estudiantil Punto de Fuga, minoría en el Centro de Estudiantes del Pellegrini expresó a El Destape: “Más allá de las distintas posturas políticas que lleva cada agrupación dentro de la escuela, entendemos que la situación dentro de nuestro colegio es insostenible. Nos damos cuenta cuando nuestros docentes renuncian por la falta de salario, que no llegan a fin de mes”.
Aparisi denunció que la escuela a la que asiste “se cae a los pedazos”. “Tenemos paredes que están rotas, tenemos goteras. En algunas aulas, agujeros donde literalmente se puede ver el cielo y vemos que esas no son condiciones dignas para cursar”, graficó y añadió: “Entendemos que estamos en una escuela privilegiada, porque es una escuela que es reconocida por su prestigio y su calidad académica en todo el país, pero que ese prestigio no es magia, sino que es la vocación y la formación académica de los docentes que hoy están renunciando”. Concretamente, contó que, “en lo que va del año”, ya “renunciaron 27 docentes”.
Fuente: Página12.
