La propuesta de reforma constitucional de la UCR para otorgar mayor autonomía a los municipios enfrenta divergencias tanto dentro del partido como en el peronismo. El desafío radica en equilibrar la transferencia de recursos con la asunción de responsabilidades por parte de los municipios.
La iniciativa de reforma constitucional promovida por la Unión Cívica Radical busca otorgar una mayor autonomía a los municipios, generando discrepancias tanto dentro de su propio partido como en el ámbito peronista, particularmente con el gobernador Kicillof, quien aboga por una postura más centralizada.
El objetivo del radicalismo es conceder a los municipios una autonomía casi total, brindándoles mayor libertad económica y política. Sin embargo, el aspecto más desafiante de este debate radica en las competencias económicas que la Provincia estaría dispuesta a ceder. Una sugerencia previa incluye la transferencia de los impuestos patrimoniales a los municipios, que representan aproximadamente el 13% de la recaudación provincial.
El radicalismo ha propuesto incluso medidas más audaces, como permitir que los municipios recauden todos los impuestos y luego compartan los ingresos con la provincia, o en su defecto, que los municipios se encarguen de recaudar el Impuesto sobre los Ingresos Brutos.
El Gobierno, por su parte, reconoce la importancia de este debate pero enfatiza la necesidad de equilibrar la transferencia de recursos con la asunción de responsabilidades por parte de los municipios. Carlos Bianco destaca que una verdadera autonomía implica que los municipios no solo reciban recursos, sino que también asuman competencias significativas en áreas como educación y seguridad.
