La aprobación del aumento fue por unanimidad. Así figura en el acta, donde se puede ver que que todos los votos fueron afirmativos.
Todo fue un escandalo: sin estar en la orden del día y a mano alzada para que no queden registros, los senadores se aprobaron este jueves un aumento en sus dietas que a partir de mayo pasarán de $1,7 millones a más de $4 millones.
Cómo si fuese poco, a todo esto de triplicarse sueldos millonarios cuando la mayoría de los argentinos sufre una perdida del poder adquisitiva sin precedentes, hubo mentiras, victimización y cruces de los legisladores que ya había pautado el aumentazo el día previo.
¿Qué pasó?
El miércoles por la tarde, en la reunión de Labor Parlamentaria, todos los bloques políticos, incluido La Libertad Avanza, acordaron duplicarse la dieta y “agregarse” un aguinaldo. Fue un acuerdo que se cocinó en el despacho de la vicepresidenta Victoria Villarruel, en el primer piso de la Cámara Alta.
De allí salió una resolución escrita firmada por varios senadores de distintos bloques: el sanjuanino Bruno Olivera puso la firma por LLA, porque no estaba presente el jefe del bloque oficialista, Ezequiel Atauche. Además firmaron, entre otros, los kirchneristas José Mayans y Juliana Di Tullio; el radical Pablo Blanco, y referentes de fuerzas provinciales como la neuquina Lucila Crexell y el correntino Carlos Espínola. La primera firma que aparece en la nota es la del salteño Juan Carlos Romero, cuyo bloque Cambio Federal actúa como satélite del oficialismo.
El día de la sesión, el senador Romero pidió que se tratara «sobre tablas». El objetivo estaba claro: sin debate y a mano alzada, para que no haya registro. Se trata la resolución 615, que no estaba en el orden del día para no aparecer ante el ojo público.
Incluso, fue el último tema a tratar el día jueves, en una sesión que avanzó sin problemas para designar embajadores. Nadie, ningún senador, explicó en el recinto de que se trataba dicha resolución. El pacto de Villarruel con los senadores contó con todos los detalles para intentar evitar un escándalo publico.
¿Quienes votaron a favor y quienes en contra?
Tras el escandalo que se desató, el cual aún parce de de alcances impredecibles, el presidente de la Nación, Javier Milei, salió a criticar a la «casta» por el aumento de sueldo y felicitar a los senadores de La Libertad Avanza por no haber votado a favor. Algo similar hizo el Pro, que salió a defenderse diciendo que tampoco había votado a favor.
ASÍ SE MUEVE LA CASTA…
Los únicos 7 que votaron en contra son los senadores de La LIBERTAD AVANZA…
El 2025 será paliza histórica… https://t.co/Op0qlr6FWC— Javier Milei (@JMilei) April 18, 2024
Ninguno de los senadores de La Libertad Avanza, ni de Pro, ni de aquellos bloques que luego se expresaron por la negativa, solicitó que la votación sea nominal y, por lo tanto, que queden registrados los nombres. Todos, excepto Villarruel, podrían pedirlo. Sin embargo, hay un detalle relevante: tampoco nadie pidió específicamente que se haga a mano alzada. Por cómo se dio la secuencia, parece haber sido decidido por la misma Villarruel que, sin propuesta de uno de los ediles, elige ese formato. La mano alzada está contemplada en el reglamento como posibilidad para proyectos de decreto, resolución, comunicación o declaración, pero no es obligatoria. Lo que convalida esa forma es el silencio generalizado.
Es por eso que es la aprobación del aumento fue por unanimidad. Así figura en el acta, donde se puede ver que que todos los votos fueron afirmativos. Sucede que, según el reglamento interno, para que el voto sea negativo cuando es a mano alzada los senadores deben platear disidencias o pedir rectificar su voto. Nadie lo hizo. Y para abstenerse hay que decirlo. Tampoco nadie lo hizo.

Lo senadores lo sabían. Y quienes no levantaron la mano simplemente intentaron evitar quedar escrachado. Tal es así que la imagen de Martín Lousteau levantando la mano de manera disimulada fue furor en la redes y el hashtag «cagón», en alusión al voto del presidente del radicalismo, fue tendencia en X.
Vale recordar que la propia Villaruel había defendido el aumento anterior que se le había otorgado a los senadores, el cual fue desechado por pedido explicito de Javier Milei.

