La cúpula gremial se reunió ayer en UPCN tras la asunción de la nueva ministra; se evalúan medidas de fuerza.
Esta vez hubo coincidencias y asistencia de todos los sectores. Por eso los resultados de la reunión ampliada que mantuvo ayer la mesa chica de la CGT son trascendentes: en un clima crítico de la pelea interna en el Frente de Todos, los dirigentes acordaron tener “un rol más activo” para defender el modelo sindical, las paritarias libres y el sistema de obras sociales, mientras esperan las primera medidas de la ministra Silvina Batakis y se evaluarán acciones de fuerza.
Son los indicios más evidentes de que el sindicalismo, en sus distintas fracciones, puede terminar en la calle para exigir que se respeten los derechos de los trabajadores, aunque, en los hechos, será una forma de llamarle la atención al poder político. En el encuentro hubo 15 gremialistas en UPCN, entre las 19 y las 21.
Todos los dirigentes cegetistas coincidieron en su preocupación por la situación económica y resolvieron no difundir ningún comunicado sobre la designación de la nueva ministra de Economía. No hay desconfianza, pero sí cautela acerca del rumbo económico del Gobierno. En la reunión de ayer se cuestionó que la Casa Rosada siga sin definir claramente un plan antiinflacionario.
Un puñado de miembros de la CGT concurrió en la tarde de ayer a la asunción de Batakis, en la Casa Rosada, como una forma de darle un apoyo institucional a la nueva funcionaria y, sobre todo, al Presidente. Más enfático fue el líder del Sindicato de Camioneros, Hugo Moyano, quienes estuvo en la jura de la ministra y al salir de la Casa de Gobierno cuestionó la ausencia de Cristina Kirchner: “Hubiera estado bueno que haya venido”, dijo.
En UPCN, la dirigencia gremial conversó sobre la situación de “extrema debilidad” en que quedó Alberto Fernández tras la renuncia de Martín Guzmán y el avance de Cristina Kirchner para imponerle un reemplazo en Economía, por lo que quedaron en “no participar de la interna del Frente de Todos” y “trabajar para que se respete la institucionalidad”, es decir, para que el Presidente pueda terminar su mandato sin zozobras.
