El combinado europeo enfrentará a la selección argentina en busca de una nueva final de un Mundial este martes a las 16. ¿Cómo juegan los dirigidos por Zlatko Dalic?
Lejos de ser un equipo «vistoso» que impresione a los ojos del espectador por su gran juego ofensivo, Croacia es duro como una roca y tiene muy en claro su esquema de juego. Con un as bajo la manga como lo es Luka Modric (Real Madrid), su capitán de 37 años que maneja los hilos del equipo propio y del rival, desde hace varios años que es más que una potencia.
En el Mundial de Rusia 2018 fue subcampeón con un juego calco al que, por ahora, le dio acceso a integrar el grupo selecto de los mejores 4 equipos del mundo en Qatar 2022: No es ni ofensivo ni defensivo, eso depende del rival que tenga en enfrente y del momento del encuentro. Lo que caracteriza a esta selección es la calidad física y técnica con la que cuenta. No sobresale nadie más que su capitán.
La selección de Croacia festejando el subcampeonato de Rusia 2018
Su desempeño en este Mundial no es deslumbrante. Ganó un partido solo frente a Canadá por la segunda fecha de la fase de grupos y empató los 4 restantes. En octavos pasó por penales ante Japón luego de empatar 1 a 1 y en cuartos eliminó al cuco Brasil de igual manera que en su partido anterior.
Así se para en el campo:
Dominik Livakovic (GNK Dinamo Zagreb) en el arco. Un arquero promedio que cumple con su trabajo.
La defensa está conformada por una línea de 4: Josip Juranovic (Celtic FC), Dejan Lovren (ZenitFC), Joško Gvardiol (Leipzig), Borna Sosa (Stuttgart). Al ser un equipo compacto, por momentos la línea juega adelantada y sin problemas pueden interceptar balones en mitad de cancha. Los dos laterales suben al ataque con una gran velocidad.
El mediocampo, el corazón del equipo, los tres genios: Luka Modric, Marcelo Brozovic (Inter) y Mateo Kovacic (Chelsea). Aquí la calidad desborda y es donde puede dañar más. El volante del Inter juega como un cinco más tradicional, mientras que los dos restantes lo hacen libre. Eso si, Modric siempre está cerca y simplifica lo difícil.
En la ofensiva, la primera línea defensiva del equipo -todos defienden, los delanteros sobre todo- son troncos pero muy físicos: Mario Pasalic (Atalanta), Andrej Kramaric (Hoffeinheim), Ivan Perisic (Inter).
Todos están comprometidos con los distintos aspectos del juego. Sin sobresalir, sobre todo en el comienzo del Mundial que fue lo que más le costó a este equipo, Croacia pasa pasito a pasito y ya no sorprende.
