El jefe de gobierno analiza separar los comicios locales de los nacionales para fortalecer su posición legislativa. La medida podría anticipar disputas por la jefatura de gobierno en 2027 y alterar los planes de Unión por la Patria. Además, se estudian reformas institucionales y constitucionales para reducir gastos
Antes de que finalice el año, el jefe de gobierno, Jorge Macri, deberá tomar una decisión con respecto a las elecciones de 2025 en la ciudad de Buenos Aires. La hipótesis más fuerte apunta a que optará por desdoblar los comicios locales, convocando posiblemente en junio a las urnas para elegir legisladores porteños y comuneros. Es previsible que una elección de estas características no genere demasiado entusiasmo entre los ciudadanos de CABA, pero esta jugada le permitiría a Macri asegurarse una bancada legislativa propia. Actualmente, esa falta de respaldo quedó en evidencia durante el reciente tratamiento del Presupuesto, que se aprobó por muy poco y requirió concesiones de último minuto.
El desdoblamiento estaría acompañado por la eliminación de las PASO porteñas, para evitar un calendario recargado de elecciones obligatorias. Así, los dos procesos electorales en la Capital —el local en junio y el legislativo nacional en octubre— podrían dar lugar a estrategias y alianzas distintas, con el PRO y La Libertad Avanza jugando sus cartas entre similitudes y diferencias.
El debate del Presupuesto en la Legislatura porteña dejó en evidencia la fragilidad política del jefe de gobierno, quien no cuenta con una bancada propia para impulsar sus proyectos. Cada iniciativa debe ser negociada, y el bloque libertario liderado por Ramiro Marra forzó modificaciones de último minuto para garantizar su apoyo. Finalmente, con recortes superiores a los 330 mil millones de pesos, el Presupuesto fue aprobado con los 31 votos exactos requeridos. Mientras tanto, el ala «oficial» de La Libertad Avanza, alineada con Karina Milei, votó en contra.
Siguiendo el ejemplo de muchos gobernadores, Macri considera desdoblar las elecciones para separar el debate nacional del local y, de esa manera, buscar una victoria que reafirme el liderazgo del PRO en un distrito que gobierna desde hace 17 años. Este escenario reduciría las tensiones con su primo, Mauricio Macri, permitiendo una alianza estratégica en la política local.
La posibilidad de desdoblar los comicios porteños está en manos de Jorge Macri, quien puede decidirlo mediante un decreto. Si opta por esa vía, es probable que se vuelva a implementar el voto electrónico, el mismo que en 2023 generó inconvenientes al aplicarse simultáneamente con las elecciones nacionales que usaron boleta de papel. Sin embargo, al tratarse esta vez únicamente de elecciones locales, se estima que no habrá mayores problemas. Aun así, una parte de la oposición rechaza esta modalidad debido a su alto costo y a las dudas sobre su seguridad.
Lo que debe pasar por la Legislatura porteña es la suspensión de las PASO, ya que resulta inviable convocar a los ciudadanos de CABA a votar en cuatro ocasiones durante el año debido a los costos y al agotamiento que esto generaría. En el macrismo confían en alcanzar los 40 votos necesarios, lo que implicaría contar con el respaldo de Unión por la Patria. Desde el peronismo capitalino sostienen que lo más sensato sería esperar a ver qué ocurre a nivel nacional y, a partir de eso, replicar la decisión en el distrito porteño. Por el momento, el debate sobre eliminar o suspender las primarias nacionales parece estar congelado, sin nadie dispuesto a retomarlo. En tanto, el gobernador Axel Kicillof enfrenta dilemas similares en la provincia de Buenos Aires.
Diversos sectores coinciden en que un desdoblamiento electoral abriría la posibilidad de nuevas alianzas. Es difícil imaginar una coalición entre los Macri y La Libertad Avanza en el ámbito local, considerando los múltiples cortocircuitos que han tenido. Por otro lado, parece más viable una reedición de Juntos por el Cambio bajo el nombre “Vamos por Más”, que cuenta con una bancada de 15 legisladores. Por su parte, La Libertad Avanza y el espacio de Patricia Bullrich podrían formar una estructura independiente, mientras que aún se espera saber cuál será la estrategia del radicalismo encabezado por Martín Lousteau. Unión por la Patria, con un bloque de 18 legisladores, intentará conservar su fuerza actual.
Bajo el esquema de una elección dividida en tercios, cada espacio mantiene sus aspiraciones de éxito.
El desdoblamiento de las elecciones porteñas genera un interés inusual en el debate sobre los candidatos a legisladores locales, sobre todo para aquellos dirigentes con aspiraciones de competir por la jefatura de gobierno en 2027. Encabezar una campaña con alta visibilidad y enfocada en temas específicos de la ciudad se convierte, de pronto, en una oportunidad atractiva. Dentro de Unión por la Patria, los nombres que más resuenan con intenciones de disputar el liderazgo porteño son Leandro Santoro y Mariano Recalde. Aunque ambos se venían preparando para competir por una banca en el Senado nacional en octubre —considerado el cargo más relevante en juego—, una eventual anticipación de la disputa local podría modificar esos planes. “Hay que medir a todos y después tomar una decisión”, evaluó un dirigente del peronismo porteño.
Por su parte, desde el gobierno de Jorge Macri se plantea impulsar una reforma institucional que incluya la fusión de áreas y la eliminación de cargos, así como una reforma constitucional destinada a reducir el número de comuneros, con el fin de recortar gastos. No obstante, parece una meta ambiciosa considerando las dificultades que enfrenta el macrismo para aprobar proyectos propios. Todo indica que, en los próximos días, Jorge Macri tomará una de las decisiones iniciales frente al desafío electoral que le espera en 2025.
