El ex concejal y ex vicepresidente de Chacarita visitó “Pasa de Todo” y recordó su extensa relación con el fallecido presidente de la AFA. Contó anécdotas y rescató el trabajo de Grondona para refundar el fútbol argentino.
Armando Capriotti fue concejal del PJ de San Martín, y también vicepresidente de Chacarita Juniors. Su función en el “funebrero” lo llevó a ocupar un cargo en AFA y también en FIFA.
“Mi amistad con Grondona es de hace muchísimos años. Mi padre fue presidente de San Lorenzo y me conoce desde muy pibe. Y el destino con Chacarita me permito, con el ascenso, llegar al Comité Ejecutivo, donde estuve 6 años. Durante 3 años estuve en Zurich como representante en FIFA y otros 3 en la Confederación Sudamericana”, comenzó diciendo Capriotti.
¿Qué va a pasar ahora, porque muchos dicen que Grondona es irremplazable?
Si. Es muy difícil. Grondona fue el dirigente más importante de la historia del futbol argentino, y el mundo. Estuvo 35 años en la AFA y 21 en la FIFA como vicepresidente y jefe de Finanzas. Cohabitaba el manejo de la FIFA. Blatter no hacía nada si no era con Julio, que lo catapultó cuando le consiguió los votos de 30 manos.pero la figura de Julio está muy vapuleada, como un capo de la mafia.
Si, así nomás le dicen.
Y realmente, yo que estuve y me pelee con él, debo reconocer que es un natural conductor de la FIFA y la AFA, que son dos Estados. Acá no se valoriza ni se tiene dimensión de la figura de Grondona. Hasta que llegó Grondona, el fútbol argentino se reducía a los clubes de Capital Federal y la provincia de Buenos Aires. Con su llegada, como un adelantado, apareció el Torneo Nacional con equipos del interior. Antes era solamente Primera A y Primera B, pero el proyectó y federalizó el futbol, armó el Nacional B, la Primera B, la C y la D, y luego los torneos argentinos del interior. Hasta que él apareció la Selección Argentina no tenía donde entrenarse, pero Julio hizo 40 hectáreas de un lugar espectacular en Ezeiza.
¿Qué pasa en el futbol que no hay dinero que alcance? Macri dijo que no hace falta más dinero porque sino lo siguen gastando. ¿Hay focos de corrupción?
No hay una dirigencia responsable. Grondona ha sido un excelente administrador. El acuerdo con Futbol para Todos permitió liberar y subsistir a los clubes, pero él no podía ser un sargento. Se entregaba un capital a cada club, y ya sabemos como son los dirigentes.
Grondona tenía un manejo discrecional de los fondos. Si alguien tenía un problema financiero pedía un adelanto de los contratos, y ese manejo creo que Segura no lo va a poder repetir. Lo van a condicionar.
¿Cuál es la función de un presidente de una asociación en la Argentina? Resolver los problemas que tengan los clubes. En el 2000 me llamó Marín, empresario y presidente de Racing, que estaban fundidos y en la ruina. Me pidió el favor para que interceda ante Julio porque necesitaban 60 millones para salvarse. Julio lo convocó y yo lo llevé. Cuando llegamos pensé que nos iba a echar. Marín le hizo una explicación, Julio lo miró fijo y le preguntó: “¿Cuánto necesitás?”. Julio le pidió que pase al día siguiente y le entregó un cheque de AFA. ¿Saben quién puso la guita? Julio Grondona a través de AFA. Después no le devolvieron todo. Sabía que su función es atender las necesidades de todos y que nadie quede en la barranca.
¿En qué circunstancia lo enfrentaste a Grondona?
En el 2000, cuando firmó derechos de televización con Torneos y Competencias. Firmó hasta 2014. Luis Barrionuevo se enfureció también. Averiguamos que en las grandes ligas del mundo los contratos son de renovación anual. Y después él mismo llevó esa idea a Kirchner.
Cuando tuviste esta difícil situación, cuando estuviste preso, ¿cómo jugó él?
Mucho no se podía meter. Eso fue un vuelto político. Barrionuevo jamás apoyó a Néstor Kirchner, que lo quería meter preso pero como era Senador Nacional tenía fueros. Después supimos que preguntó quién era el vicepresidente de Chacarita. Le comentaron que era yo, un compañero concejal, y Kirchner pidió que me metan preso. Y el juez Bergés hizo lo que el fallecido presidente había ordenado. Se me procesó, se me inventó una asociación ilícita.

