Por primera vez en la historia del certamen, un equipo latinoamericano alcanzó el primer puesto en esta competencia que simula el ciclo completo de una misión aeroespacial: concepción, diseño, construcción, lanzamiento y análisis de resultados.
El desafío consistió en diseñar, construir y lanzar un satélite funcional del tamaño de una lata de gaseosa. Cada dispositivo debía ser capaz de transmitir datos en tiempo real, registrar video aéreo y medir variables ambientales durante su descenso controlado desde una altura de 700 metros.
La competencia fue promovida por la American Astronautical Society (AAS) y contó con el respaldo de importantes entidades como Lockheed Martin, Siemens, el Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. y la propia agencia espacial estadounidense. Además, los representantes argentinos tuvieron una participación destacada convirtiéndose en el único país latinoamericano en competir y lograr un puesto en el top 5. (DIB)
