El Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) aprobó un informe de Argentina, que así evitó entrar a la lista gris de los países que no cooperan en la lucha contra el lavado de dinero.
Entre el 2019 y el 2023, la Unidad de Información Financiera (UIF) en manos del kirchnerismo, por ejemplo, se retiró como querellante o no acusó por lavado a Cristina Kirchner y otros funcionarios en causas de corrupción y fue usada por perseguir opositores y periodistas y cayeron las estadísticas de producción de informes de Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS).
Para tratar de no volver a quedar en la lista gris del GAFI, desde la UIF de Milei dirigida por Ignacio Yacobucci, habían impulsado una serie de medidas como la sanción de la ley 27.739 que incluyó a los proveedores de servicios de criptomonedas y los abogados como sujetos obligados de emitir Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS).
Además, entre otras medidas, el Gobierno incrementó el monto de multas y sanciones a bancos y financieras que podrían llegar 100 millones de pesos.
El país ya había estado en la lista gris durante la segunda presidencia de Cristina, lo que implicó una baja calificación que perjudicó el pedido de créditos a organismos como el FMI y el Banco Mundial.
Los 22 países que componen esta lista son: Albania, Barbados, Burkina Faso, Cameroon, Islas Cayman, Croacia, República Democrática del Congo, Gibraltar, Haití, Jamaica, Jordania, Malí, Mozambique, Nigeria, Panamá, Filipinas, Senegal, Sudáfrica, Sudán del sur, Siria, Tanzania, Turquía, Uganda, Emiratos Arabes Unidos, Vietnam y Yemen.