No llegaban a los 37 votos sin el respaldo de Santa Cruz, que condiciona su presencia a discutir un plan petrolero. Desde la Casa Rosada intentaron frenar otro revés.
A tan solo cinco días del revés que representó la caída de los dos pliegos de la Corte Suprema, y en línea con la oposición dialoguista, La Libertad Avanza se vio obligada a posponer la sesión del Senado prevista para este miércoles. En dicha sesión se pretendía tratar el proyecto conocido como Ficha Limpia, una iniciativa que busca impedir que personas con condenas por corrupción puedan postularse a cargos públicos, lo que afectaría directamente a Cristina Fernández de Kirchner.
El motivo principal fue la falta de un acuerdo generalizado para avanzar con la aprobación, especialmente por las objeciones del bloque de Santa Cruz. Al tratarse de una ley que necesita mayoría agravada (la mitad más uno del total del cuerpo, sin importar cuántos senadores estén presentes), el riesgo de rechazo era real si no se alcanzaban los 37 votos necesarios. Bastaba con una escasa presencia de Unión por la Patria para voltear la votación.
Con ese escenario incierto, el oficialismo tomó la determinación de cancelar la sesión recién el martes. La resolución fue publicada entrada la noche, después de múltiples idas y vueltas con los bloques opositores dialoguistas, quienes se negaban a respaldar formalmente el pedido del oficialismo para no habilitar el debate en el recinto.
A pesar de que La Libertad Avanza, como fuerza convocante, podía avanzar con las firmas propias, evitó dejar constancia escrita de la solicitud. Mientras tanto, el respaldo de otras bancadas se desmoronaba, hasta que finalmente lograron reunir el acompañamiento necesario.
El pedido de postergación terminó contando con las firmas de representantes de La Libertad Avanza, así como de los jefes de la UCR, Eduardo Vischi; Alfredo De Angeli (PRO); Carlos Espínola y Juan Carlos Romero (Provincias Unidas). El documento demoró en oficializarse porque algunos bloques opositores inicialmente se resistían a firmarlo. «Ellos convocaron; que ellos la bajen. Y si no están los votos se caerá», repetían con firmeza desde las filas del centenario partido, que finalmente cedió a la presión.
Ficha Limpia, por ahora, quedó en suspenso.
La solicitud para suspender la sesión terminó reuniendo las rúbricas de todos los sectores de la oposición dialoguista. El encargado de gestionar ese trámite fue el secretario legislativo del Senado, Agustín Giustinian, estrecho colaborador de Victoria Villarruel.
Desde los despachos de Unión por la Patria seguían con escepticismo el intercambio de maniobras. Es que, al estar incluida en la convocatoria una iniciativa para transferir 200 mil millones de pesos a Bahía Blanca, el peronismo tenía la chance de aprobar esa ayuda luego de tumbar Ficha Limpia. Ante ese posible desenlace, el oficialismo actuó a tiempo para impedirlo.
Como ya había señalado este medio, el proyecto Ficha Limpia solo cuenta con un techo de 36 votos afirmativos, ya que los senadores de Santa Cruz, José María Carambia y Natalia Gadano, no están dispuestos a participar de las sesiones hasta que se discuta una propuesta propia vinculada a la explotación de petróleo convencional. Esta iniciativa está siendo negociada con el vicejefe de Gabinete, José Rolandi, pero aún no tiene fecha en la agenda del Senado.
Lo que el oficialismo tardó en advertir es que, sin llegar a los 37 votos necesarios, un proyecto con implicancias electorales puede fracasar y anular su aprobación en la cámara de origen. Por eso mismo, el viernes pasado, al conocer la convocatoria, la diputada del PRO Silvia Lospennato —autora del proyecto original de Ficha Limpia y candidata a legisladora en la Ciudad— le pidió a Villarruel a través de las redes sociales que «si no tiene los votos para la sesión, no abriera el recinto».
Dado que la mayoría de los senadores nunca garantizó su presencia, este miércoles también intervino la Casa Rosada, que tiene como principal operador en la Cámara Alta a Santiago Caputo. Desde ese entorno dejaron trascender que, si Ficha Limpia fracasaba, la responsabilidad sería de aquellos bloques que sostenían una sesión sin los números necesarios. Fue, en definitiva, otro mensaje directo hacia Villarruel.
Actualmente, el proyecto quedó sin fecha definida. La nota que recibió Villarruel con el pedido de postergación no establece una nueva convocatoria, lo que en los hechos confirma que no están los votos para sancionar la ley.
Los jefes de bloque argumentaron la suspensión en función de «los inconvenientes que puedan generar las acciones que lleven adelante las asociaciones gremiales y siendo que se requiere una mayoría calificada para la aprobación, podría ponerse en riesgo que la misma se concrete».
En ese texto también le piden a la vicepresidenta que «solicite una nueva fecha que sea adecuada». Es importante recordar que fue el bloque de La Libertad Avanza quien originalmente solicitó tratar Ficha Limpia, pero sin indicar día ni hora. Luego, el jueves de la semana pasada, mientras Villarruel ejercía la presidencia en ausencia de Javier Milei, fue su reemplazante, Bartolomé Abdala, quien formalizó la citación para este miércoles. Finalmente, esa sesión tuvo que ser suspendida.
