La denuncia detalla que el líder del PRO no solo posee departamentos y casas, sino también terrenos y proyectos inmobiliarios. Además, se han solicitado allanamientos en la municipalidad de Pinamar.
El diputado Cristian Ritondo, jefe de la bancada del PRO en la Cámara de Diputados, enfrenta una ampliación de la denuncia en su contra por presunto enriquecimiento ilícito y administración de bienes no declarados. La acusación, liderada por el abogado Jeremías Rodríguez, incluye ahora más de diez propiedades en Pinamar, además de inmuebles previamente mencionados en Miami y otros activos en Argentina.
La nueva presentación señala que Ritondo tendría al menos 10 propiedades en Pinamar, entre ellas un edificio con varias unidades funcionales, cuya titularidad estaría vinculada a la empresa «Emprendimiento Rivadavia S.A.», supuestamente presidida por el propio diputado. Además, la denuncia apunta a terrenos y emprendimientos inmobiliarios en la localidad costera, lo que ha llevado a solicitar allanamientos en la Secretaría de Planeamiento de la municipalidad de Pinamar, actualmente bajo la gestión de Juan Ibarguren, aunque controlada políticamente por Martín Yeza, también del PRO.
Esta ampliación se suma a la denuncia inicial que investiga cinco propiedades en Miami valuadas en un total de USD 2.600.000, y a la revisión del patrimonio nacional de Ritondo, que involucra a su esposa Romina Diago y a su cuñado. Según los denunciantes, Diago habría tenido un rol clave en el entramado financiero a través de sociedades en las que figura como representante. Al estar casados, la legislación argentina establece que los bienes adquiridos por cualquiera de los cónyuges son gananciales, lo que implicaría que el 50% debería figurar en sus declaraciones juradas, algo que no habría ocurrido.
Denuncias y repercusiones políticas
La diputada nacional de la Coalición Cívica, Mónica Frade, también amplió su denuncia en la Unidad de Información Financiera (UIF) y en el Juzgado Criminal Correccional N°2 de Comodoro Py, señalando la existencia de un entramado de más de 72 inmuebles y una flota de autos de alta gama vinculados a Ritondo y su círculo familiar.
Mientras tanto, el silencio reina en el PRO bonaerense. Ritondo, apodado «El Cabezón», ha evitado participar en reuniones políticas y permanece alejado de la escena pública. En los pasillos de Comodoro Py y entre sus propios compañeros de partido, prevalece el temor a represalias internas si alguien aborda el tema públicamente.
