La inseguridad sacudió a San Martín durante el fin de semana con hechos de distinta gravedad. Lo que más sorprende es que el carnicero asesinado en la noche del viernes fue atacado a menos de 10 cuadras del Hospital municipal. Como la ambulancia nunca llegó debió ser trasladado en un vehiculo particular. ¿Qué pasa con el Servicio de Emergencias de Salud?
Fue un fin de semana salvaje en San Martín. Distintos hechos delictivos sacudieron al distrito en las últimas horas. Los terribles acontecimientos pusieron en jaque el Servicio de Salud Municipal.
En la madrugada del domingo, a la salida del boliche Bus Bailable, un hombre de 36 años fue asesinado de un escopetazo en la cabeza. El sargento Martín Cabrera, que pertenece a la dotación de la comisaría primera de San Martín con jurisdicción en la zona, quedó detenido luego que testigos indicaran que fue el autor del disparo.
El mismo domingo, a las 23 horas, un grupo de tres o cuatro delincuentes ingresó a un gimnasio de Avenida 25 de Mayo y desde allí intentaron asaltar una joyería situada en Belgrano al 3300, a pocas cuadras del Palacio Municipal.
Pero el episodio más preocupante se produjo durante la noche del viernes. El carnicero Juan Carlos Pereyra, de unos 30 años, fue asesinado por dos delincuentes que le dispararon tres tiros en el cuello y el abdomen. Todo se produjo delante de su hijo y de algunos clientes presentes.
El negocio está ubicado en la calle Ministro Dasso 2593, a pocos metros del cementerio y a no más de 10 cuadras del Hospital Municipal Diego Thompson.
El detalle preocupante, más allá de la inseguridad reinante, que excede los alcances del Ejecutivo local, es que ante el pedido desesperado de ayuda la ambulancia del SEM nunca llegó. Los testigos tuvieron que llevar al herido en un vehículo particular hasta el Hospital, donde finalmente falleció.
Algo está fallando. El sistema de ambulancia no está a la altura de las circunstancias hace rato. Integrantes de este equipo periodístico han experimentado en carne propia, o a través de familiares o allegados de confianza, la absoluta ineficiencia en la respuesta del SEM ante el requerimiento de los vecinos.
Un integrante de nuestro equipo tuvo un problema de salud y se debió solicitar una ambulancia. Luego de 45 minutos de espera, gracias a los contactos periodísticos, no quedó más remedio que llamar al mismísimo Secretario de Salud Fernando Tejo, quien tuvo que acercarse hasta el lugar del hecho y pedir un vehículo para el traslado desde su propio celular.
Un familiar de otro integrante de La Noticia Web tuvo una urgencia y la ambulancia nunca llegó. Ante la demora, finalmente se logró que un vehículo de PAMI llegara antes para socorrer al damnificado.
Las excusas del Ejecutivo Municipal ante la reinante inseguridad en toda la provincia son comprensibles. Pero la falta de respuestas del SEM (Servicio de Emergencia Municipal) tiene larga data, y su presencia va más allá de lo estrictamente delictivo. Hace muy poco se inauguró la primera etapa del nuevo Hospital Diego Thompson, algo para celebrar y que tendrá repercusión inmediata en la ciudadanía, pero hay cuestiones básicas que aún no funcionan, y que el cemento fresco del nuevo nosocomio no va a poder tapar.
Esto también hace a la inseguridad, si te ocurre algo, la sensación reinante es no tener que depender de SEM, mañana puede ser tarde…

