Matías Almeyda, entrenador de River, buscó espantar todo tipo de "fantasmas" y miedos en el plantel luego de la cuarta derrota en la Primera B Nacional, 1-0 ante Atlanta. Sin embargo, le mandó un mensaje a los referentes y solicitó su compromiso: "Los grandes tienen que asumir esta responsabilidad y sacar las cosas adelante, no puedo recaer sobre los pibes".
En diálogo con Las Voces Del Fútbol, programa que se emite por Radio 9, Matías Almeyda se prestó para una entrevista distendida y en la que intentó contagiar su tranquilidad y confianza de cara al futuro pese a perder ayer por 1 a 0 contra Atlanta en la cancha de Vélez. "Siempre que uno pierde queda más pensativo que nunca, pero estoy tranquilo y sabiendo que quedan diez partidos por recorrer y no nos podemos caer por nada del mundo", comenzó.
"Vivimos en una velocidad cotidiana, en el fútbol como en la vida, y la crítica siempre está para destruir. La semana pasada era el mejor técnico, con una gran personalidad y muchos huevos. Yo no me creo ni una cosa ni la otra, a muchos de los que critican no los veo en los entrenamientos y me parece que a veces exageran", continuó el DT, quien sufrió su cuarta caída en la actual temporada.
Con su equipo igualado en la segunda colocación con Quilmes, al acumular ambos 52 puntos, Almeyda manifestó que "no pueden influir en mí los pensamientos de los demás, escucho a veces y no hablo con todo el mundo. Me voy llevando las críticas que pueden resultar constructivas pero sigo con mi idea, la que me hizo estar acá porque tengo mucha confianza".
Tras declarar que "sigo pensando que el tridente puede jugar, sólo que el planteo de Atlanta fue excelente", el conductor del plantel millonario destacó que "yo estuve en el peor momento de River y con muchos jóvenes, quedan diez partidos y los grandes tienen que asumir esa responsabilidad y sacar esto adelante, no puedo recaer sobre los pibes".
Sobre los cuestionamientos que surgieron en los últimos tiempos y el nerviosismo del público, garantizó que "vamos a superar esta presión y no tengo dudas porque el grupo está unido. Ellos se llevan bien, son conscientes del momento, quedaron dolidos y sabían que el de ayer era un partido importante. Tenemos revancha el fin de semana que viene y hay que estar bien".
El "Pelado" también admitió que "ya tengo el equipo para jugar con Huracán, porque cuando uno pierde no duerme", y se hizo espacio para mandar un mensaje claro: "Hay mucha presión, pero la debería sentir el que sale a laburar todo el día y no le puede dar de comer a la familia o el enfermo que no puede comprar los medicamentos. El fútbol es pasión y muchas veces no deja pensar, yo estoy con fe y tranquilidad".
A su vez, detalló que "a veces erramos pases y caemos en el laberinto de no tener la confianza para volver a intentarlo. Es bastante psicológico y tenemos que entrenarlo, estamos obligados a que no se puede perder nada".
Cuando fue consultado por la reprobación que recibió Alejandro Domínguez, comentó que "últimamente pierde una pelota y cae un murmullo pero tenemos que estar al margen y entiendo en parte que la gente de River quiere volver a la A y ganar 5-0 a los cinco minutos, a veces no se puede".
Y sobre el final, despejó las dudas: "Cavenaghi era el encargado de patear el penal".
