La concejal del Frente Grande se mostró en disconformidad con lo declarado por el Jefe Comunal, que dijo que las garitas de seguridad tenían que desaparecer. La edil reclama que se controle mejor su funcionamiento. Soria perdió a un hijo en 1997, asesinado a tiros por un garitero “trucho”.
La concejal kirchnerista Alicia Soria se mostró asombrada por las declaraciones del jefe comunal, Enrique García, quién afirmó que “las garitas de seguridad tienen que desaparecer”, tras el asalto y tiroteo producido en la tarde del martes en la localidad de Olivos.
“Es sorprendente que el Intendente afirme que se deberían sacar las casillas de seguridad cuando no hace nada para que se cumpla con la ordenanza 16.313, que regula esta actividad”, afirmó la legisladora del Frente Grande, y agregó: “Hace un mes presenté un proyecto para que el ejecutivo cumpla con la regulación de las garitas, según lo establece la ley, y el bloque oficialista se negó a tratarlo en el recinto”, detalló Soria.
“El Intendente sabe que la gran mayoría de las casillas no cumplen con la normativa y el municipio es el principal responsable de que esto suceda”, puntualizó la concejal que en el año 1997 sufrió el asesinato de su hijo en la localidad de Carapachay a causa de unos disparos efectuados por un garitero “trucho”.
Recordemos que Soria, junto a un grupo de vecinos, fue una de las principales impulsoras de la Ordenanza 16.313 -que se sancionó en el año 2000- y que regula la actividad de las casillas de seguridad privada en el distrito de Vicente López.
