UDOCBA, la CTA Autónoma, ATE y SUTEBA realizaron un cese de actividades en la primera jornada lectiva luego de las vacaciones de invierno. Apertura de paritarias, obras edilicias y presupuesto a los comedores, entre los principales reclamos.
El gobierno de María Eugenia Vidal no pudo repetir la hazaña lograda en marzo: que las clases en la provincia arrancaran a término luego de 6 años. Finalizado el receso invernal, un amplio grupo de trabajadores de la educación nucleados en el SUTEBA; la CTA Autónoma; y la ATE, se plegaron a un paro por 24 horas. En tanto, el Frente Gremial Docente Bonaerense (FGDB) se limitó a realizar una movilización a la casa de la provincia de Buenos Aires situada en la Avenida Callao de la Capital Federal.
El dispar accionar gremial obedece a que algunas vertientes no están dispuestas a esperar al martes 9 de agosto, jornada acordada con el Gobierno, luego del acuerdo paritario de febrero, para desarrollar la Comisión Técnica Paritaria Salarial. Uno de los principales puntos de la paritaria firmada fue que la misma quedara “abierta” y sujeta a modificación en base a la fluctuación de la inflación.
Se estima que la medida afectó a 4,7 millones los alumnos bonaerenses. Los trabajadores del área educativa reclaman la apertura de paritarias, la realización de obras de infraestructura y más presupuesto a los comedores de los establecimientos.
Los docentes bonaerenses habían logrado arrancar normalmente el ciclo lectivo luego de 6 años a partir de una ardua negociación con las nuevas autoridades de Cambiemos. El acuerdo, sellado el 27 de febrero último, fue del 34,6% en tres tramos, alcanzando un salario mínimo de $9.801 en julio.
