El vicepresidente de la nación, está convencido que el enfrentamiento entre los precandidatos a presidente debe darse en las primarias del mes de agosto. Por otra parte, el hijo del fallecido ex presidente de la nación y el titular de la UCR, están dispuestos a dirimir las diferencias antes, en una interna partidaria que comience a definir quién será el elegido. Sanz se tomará licencia de la presidencia del Comité Nacional para meterse de lleno en la campaña.
Por Adrián Cordara
Hace rato que se habla en el radicalismo de los dos posibles candidatos a la presidencia de la nación, Ricardo Alfonsín y Julio Cobos. Sin embargo, desde hace un tiempo a esta parte, se ha sumado a esa carrera partidaria el mismísimo presidente del Comité Nacional, Ernesto Sanz. De estos tres nombres, saldrá el elegido para representar a la UCR, seguramente dentro del Acuerdo Cívico y Social, en las presidenciales del mes de octubre.
Lo cierto es que los tres precandidatos están metidos de lleno en lo que será su trabajo electoral –Alfonsín ya largó su candidatura en diciembre- y piensan cuáles son las mejores estrategias a seguir para obtener los resultados esperados. Sin embargo, los referentes radicales, tienen diferentes formas de pensar a la hora de hablar de la definición de la candidatura presidencial del radicalismo.
El vicepresidente de la nación, está convencido que puede hacerse fuerte en la interna abierta y apuesta todo a lo que serán las primarias del mes de agosto. Por otro lado, Ricardo Alfonsín y Ernesto Sanz, creen que el radicalismo debe ofrecer una definición previa, en una interna partidaria donde participen los tres. Aunque en realidad, la estrategia del entorno de Sanz, es que Cobos se termine bajando, si las encuestas lo siguen dando como hoy, debajo de Alfonsín, y así el presidente del Comité Nacional, tendría su ansiado “mano a mano” dentro del partido con “Ricardito”.
LA LICENCIA DE ERNESTO
El problema más importante que debe afrontar Sanz, es el desconocimiento del electorado, su nombre es conocido en el mundo de la política, pero el votante promedio conoce poco y nada de Sanz.
Por eso, tiene la clara intención de dedicar los próximos meses a la instalación de su nombre y el conocimiento de sus pensamientos y propuestas. Para esto, pedirá licencia como titular de la UCR – para evitar acusaciones sobre posibles incompatibilidades entre ambas tareas- y se zambullirá a pleno en la campaña. El anuncio se haría la próxima semana. En su lugar, quedará interinamente al frente del Comité Nacional, el vicepresidente Fernando Rozas, hombre de confianza de Ricardo Alfonsín.
