Las autoridades de la mutual judía denunciaron que recibieron un mail donde les advertían sobre la supuesta colocación de explosivos en ambos edificios.
En el texto, el remitente afirmaba que se habían colocado explosivos dentro de ambos edificios y hacía una mención directa a los atentados terroristas ocurridos en 1992 contra la Embajada de Israel y en 1994 contra la AMIA.
Operativo en la AMIA por amenaza de bomba
Tras el alerta, intervino en el caso el Departamento Unidad de Investigación Antiterrorista (DUIA) de la Policía Federal Argentina que desplegó un procedimiento de inspección tanto en el interior como en el exterior de la sede de la AMIA.
Los especialistas realizaron un control exhaustivo para descartar la presencia de artefactos explosivos y el resultado fue negativo.
En paralelo, personal especializado comenzó a analizar el origen del correo electrónico. En ese marco, se efectuó el levantamiento de metadatos con el objetivo de identificar la dirección IP desde la cual fue enviado el mensaje y así poder dar con el responsable.
La causa quedó en manos del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal N°9, a cargo del juez Sebastián Ramos, con intervención de la Secretaría N°18 que conduce Pablo Andrés Febre.
Fuentes consultadas por Infobae señalaron que, por el momento, no creen que el mail esté directamente vinculado a un grupo terrorista, aunque no descartan que el mensaje haya sido enviado como una advertencia por el apoyo del Gobierno argentino a los países aliados en la guerra contra Irán.
