La empresa atribuye la decisión a una caída del 45% en la producción por la baja del consumo. El sindicato busca evitar la pérdida de puestos de trabajo y plantea alternativas como suspensiones temporarias mientras se recupera la actividad.
Trabajadores de la planta cerealera 3 Arroyos, ubicada en el Parque Industrial de Pilar, se encuentran en estado de alerta ante la posibilidad de que la empresa avance con una reducción de personal en los próximos días. Según advirtieron desde el gremio, la firma argumenta una caída del 45% en la producción producto de la baja del consumo y evalúa prescindir de cerca del 30% de sus operarios.
Actualmente, en la planta trabajan 70 empleados y la empresa habría anticipado que no renovará el contrato de alrededor de 20 trabajadores, cuyos vínculos laborales vencen el próximo 15 de julio.
«La situación viene complicada, como todas las plantas del Parque Industrial por la baja de la producción», sostuvo Cristian Bono, vocal del Sindicato de Trabajadores de la Industria Alimenticia.
La compañía, que atravesó un proceso de quiebra en los últimos años, se encuentra desde hace seis meses bajo la administración de nuevos responsables, quienes habían decidido mantener la plantilla laboral mediante contratos semestrales. Sin embargo, ante el vencimiento de esos acuerdos, la firma comunicó su intención de reducir el número de empleados.
«El 15 de este mes se terminan los contratos. Nosotros le presentamos un abanico de posibilidades, que haya suspensiones temporarias con baja de salarios o incluso sin goce de sueldo, pero que se conserve el puesto hasta que repunte la producción», explicó Bono.
No obstante, según señalaron desde el sindicato, la gerencia rechazó esa alternativa y sostuvo que la única manera de garantizar el pago de salarios en tiempo y forma es mediante una reducción de la planta de personal.
En este contexto, los trabajadores afectados no percibirían indemnizaciones debido a que se encuentran bajo contratos temporarios. En tanto, las compensaciones correspondientes a los años trabajados antes del proceso de quiebra continúan siendo reclamadas judicialmente a la administración anterior.
Frente a este escenario, representantes del STIA y los trabajadores realizarán una asamblea el próximo viernes en las instalaciones de la planta para definir los pasos a seguir y analizar posibles medidas gremiales.
