El delegado de ATE en el Hospital Garrahan, Alejandro Lipcovich, denunció el deterioro salarial, la falta de reemplazos y el vaciamiento del sistema de salud pública. Advirtió que el conflicto sigue escalando y que está en riesgo la continuidad del hospital.
El Hospital Garrahan atraviesa una situación crítica que amenaza con poner en jaque su funcionamiento. Así lo expresó Alejandro Lipcovich, secretario general de la Junta Interna de ATE en el hospital, quien denunció que “el tema salarial llegó a un límite” y que “el derrumbe fue tan pronunciado que pone en riesgo la continuidad del hospital”.
“Si los residentes ganan 800 mil pesos y tienen que cumplir funciones de alta responsabilidad, es directamente imposible que puedan continuar. Pero lo mismo pasa con una enfermera con diez años de trayectoria, o con muchísimos otros roles fundamentales en un hospital que es enorme, complejo y necesita personal capacitado”, remarcó.
Lipcovich también se refirió al impacto del congelamiento salarial en la operatividad del Garrahan: “Hay gente que renuncia y no es reemplazada. Se recortan agendas de turnos, se reducen las capacidades operativas, se degrada cada vez más la infraestructura. Hoy, todo el mundo en el hospital dice basta. Hay que poner un freno”, reclamó con firmeza.
Para el dirigente sindical, el ajuste es responsabilidad directa del Gobierno nacional, al que acusó de “querer aniquilar la salud pública”. En particular, apuntó contra Mario Lugones, funcionario del Ministerio de Salud, a quien señaló como “responsable de lo que pasa en el Garrahan” y sostuvo que su actitud “tiende a ser criminal. Que un gobierno se jacte de cerrar un hospital es algo inaudito”.
En este contexto, Lipcovich destacó que existe la posibilidad de que se abra un canal de diálogo: “La novedad es que apareció una conciliación obligatoria. Queremos que se concrete la negociación, que participen los representantes de la asamblea y que haya una propuesta concreta”.
Al cerrar la entrevista, el delegado de ATE fue categórico: “Esto ya no tiene vuelta atrás porque la gente del hospital está harta y comprometida en luchar por lo que nos corresponde y por la defensa del hospital”.
